El papel de la inteligencia artificial en la navegación por carretera: el caso de Google Maps
Hace no mucho tiempo atrás, si uno planeaba hacer un viaje en coche, se solía recurrir a los mapas de carretera para organizar la ruta. Sin embargo, con la llegada de sistemas de navegación digitales como el GPS TomTom, y luego con la aparición de los teléfonos inteligentes, la cartografía analógica ha ido desapareciendo hasta convertirse en un hobby para los más nostálgicos.
En la actualidad, la mayoría de las personas confían en las aplicaciones de navegación en sus teléfonos inteligentes para orientarse. Los copilotos que antes se esforzaban por entender los mapas físicos ahora han cedido su lugar a asistentes virtuales que indican, en tiempo real y con precisión, por dónde debes girar para llegar a tu destino. En otras palabras, la tecnología ha avanzado tanto que ahora es más difícil perderse… siempre y cuando, por supuesto, tu dispositivo tenga batería.
La eficiencia en la conducción gracias a Google Maps
Uno podría argumentar que, en la actualidad, también llegamos más rápido a nuestros destinos. Google Maps es la aplicación de navegación más utilizada en todo el mundo, y su éxito se debe en gran medida a sus numerosas funcionalidades. No sólo es capaz de indicarte dónde se encuentran los radares de tráfico sino que también puede predecir si encontrarás retenciones en tu ruta. De esta manera, Google Maps hace que la conducción sea más eficiente y que se ahorre gasolina. Sin embargo, este avance tecnológico también ha hecho que nos volvamos cada vez más dependientes de la tecnología para cualquier tipo de transporte que no sea recurrente.
Google Maps es el oráculo del tráfico. No solo es capaz de informar en tiempo real sobre el estado del tráfico, sino que también es capaz de predecir las congestiones. Pero sus capacidades no provienen de poderes místicos, sino que se deben a la inteligencia artificial y a los datos históricos.
Cuando navegas con Google Maps, los datos de localización de todos los usuarios que están utilizando la aplicación con el GPS activado se utilizan para conocer el tráfico ‘in situ’. La información agregada de todas estas localizaciones ayuda a calcular el tráfico del momento, pero no es suficiente para predecir si habrá tráfico dentro de 10, 20 o 50 minutos. Para poder predecir con precisión, la aplicación utiliza la inteligencia artificial.
Si utilizas Google Maps para guiarte, la aplicación tiene acceso a tu localización y tu velocidad aproximada. Si detecta que hay muchos usuarios en el mismo tramo a una velocidad muy baja, es muy probable que haya un atasco. Así es como la aplicación conoce dónde hay tráfico en tiempo real. Pero cuando se trata de predecir el tráfico en el futuro, el asunto se vuelve más complicado.
No obstante, Google cuenta con bases de datos muy extensas sobre el tráfico de todo el mundo. Durante más de 15 años, ha acumulado información con el fin de mejorar sus servicios. En este caso, para poder predecir atascos, una inteligencia artificial analiza los patrones de tráfico a lo largo de la historia y hace predicciones basadas en estos datos.
Google Maps hace una estimación a partir de los datos en directo de los usuarios, datos históricos y predicciones de una inteligencia artificial para determinar cuál es la ruta más rápida para llegar a un lugar. No se limita a predecir el tráfico, sino que también calcula las rutas según las condiciones que le indiques -si quieres evitar peajes, si prefieres la ruta más corta o la más rápida, etc.
Google tiene en cuenta el número de semáforos, el tipo de vía, las veces que se paran los coches en un tramo e, incluso, el historial de accidentes, para calcular la hora a la que llegarás a un destino. Además, gracias a la colaboración de los gobiernos locales, también conoce los límites de velocidad, peajes o si alguna carretera está restringida al tráfico. Cada vez que se le pide una ruta a la aplicación, utiliza grandes cantidades de cálculos agregados gestionados por una inteligencia artificial.
Según Google, su aplicación es capaz de hacer predicciones con un 97% de precisión. También asegura que, gracias a sus servicios, se ha conseguido disminuir hasta un 50% del tráfico mundial. Sin duda, Google ha facilitado la navegación de las personas en cualquier rincón del mundo, con la excepción de Corea del Norte y otros lugares, donde no se tiene acceso a este servicio.
