Arón Canet, el favorito que tardó 70 grandes premios en ganar

En el paisaje de las carreras de motos, el piloto valenciano Arón Canet de 24 años, oriundo de Corbera, fue alguna vez considerado un marginado por sus extensos tatuajes. Esto llegó a tal punto que se decía que las fábricas japonesas nunca lo contratarían para correr en la categoría principal, MotoGP, debido a la percepción negativa de los tatuajes en la cultura japonesa. Pero a pesar de esto, Canet siempre se mantuvo orgulloso de su arte corporal, incluso adoptando una pajarita de madera como símbolo de su resistencia a estas nociones preconcebidas.

Este pasado domingo, en la pista de Portimao, Canet demostró que es más que sólo un piloto tatuado, al lograr su primera victoria en la categoría intermedia, Moto2, tras participar en 70 Grandes Premios. Esta victoria ha solidificado su posición como líder del campeonato y posible candidato al título mundial.

“Soy un nuevo Canet», confiesa el piloto. «Este invierno me preparé mentalmente para ganar carreras como la de Portimao, liderando siempre y no permitiendo que me atrapen». Para Canet, la historia de la pajarita y los prejuicios que enfrentó en su carrera están en el pasado. Ahora, se siente renovado y listo para enfrentar nuevos desafíos.

Canet ha tenido varias oportunidades para obtener su primera victoria en los últimos 70 Grandes Premios en Moto2. Sin embargo, no fue hasta este domingo en Portimao, un circuito vertiginoso, donde finalmente logró el triunfo. «Se lo dedico a mi abuelo Alfonso, que falleció en 2021 y fue quien más me animó a ser piloto. Seguro que lo ha disfrutado desde allá arriba», dice Canet emocionado.

En su carrera, Canet ha experimentado un cambio significativo a nivel mental y de confianza. Ahora, cuando sale a la pista, está seguro de que puede ganar. Esta nueva mentalidad se la debe a su equipo, el Fantic Racing, que le ha ayudado a cambiar su enfoque hacia las carreras, estudiando los neumáticos y sacándoles el mejor partido en carrera.

Canet admite que se inspira en el campeón de MotoGP, Jorge Lorenzo. La confianza y el ego de Lorenzo en la pista son aspectos que Canet ha adoptado en su carrera. «Quiero ser como el Lorenzo aquel que salía a la pista con un gran ego, confiando en ganar y con cero chulería. Aquel Lorenzo y este Canet no son chulos, simplemente confían ciegamente en sí mismos», explica Canet.

Para Canet, la mentalidad de un piloto ganador debe ser similar a la de Lorenzo, quien se consideraba invencible. Esta misma mentalidad es la que Canet adopta cada vez que sale a la pista, seguro de que puede ganar cualquier carrera.

Canet, que realizó una pirueta peligrosa en la curva de entrada a la meta en Portimao, reconoce que se ha quitado un peso de encima al ganar su primer Gran Premio en Moto2. «Ya no me lo volveréis a recordar», afirma.

Ahora, como líder y aspirante al título, Canet está listo para enfrentar los retos que vienen. ¿Sueña con el título? «Todos, hasta el último de la parrilla estamos aquí porque soñamos con ganar, la ‘pole’, el podio, el GP, el título. Todos. Y, sí, claro, estamos solo en la segunda carrera, pero sueño con pelear hasta el final el título. Ya digo, yo soy Lorenzo: estoy aquí y no me va a ganar nadie. O eso intentaré», concluye Canet.