El encuentro Andalucía, una economía en transformación, organizado por Activos, el suplemento de economía, empresa e inversión de Prensa Ibérica, se ha centrado en los desafíos y retos que enfrentan las empresas familiares en la región. La jornada, que tuvo lugar en El 29 Sevilla, contó con una mesa redonda denominada Retos y desafíos de la empresa familiar andaluza, conducida por Isabel Morillo, directora de El Correo de Andalucía.
Entre los participantes se encontraban Juan Moya Yoldi, vicepresidente de Persán; Santiago Alfonso, vicepresidente de Comunicación y Reputación Corporativa de Cosentino; Francisco Arroyo, socio en RSM Andalucía; y Rocío Morera Maldonado, adjunta a presidencia de Morera & Vallejo.
Arroyo resaltó que las empresas familiares enfrentan desafíos distintos a los de otras organizaciones, más allá de la necesidad de ganar tamaño, transformarse digitalmente o internacionalizarse. Identificó dos retos específicos para las empresas familiares andaluzas: la sucesión y el liderazgo, y las políticas económicas. Según Arroyo, las empresas familiares han sido tradicionalmente conservadoras en la búsqueda de financiación, lo que puede ir en contra de los intereses de la compañía.
Alfonso, de Cosentino, coincidió con Arroyo y destacó la importancia de la competitividad y la productividad como retos cruciales. Sin embargo, también señaló que ser una empresa familiar introduce otros desafíos, como la sucesión.
Morera enfatizó la importancia de establecer un protocolo familiar y un plan de sucesión, que implica no solo la transferencia de funciones, sino también de liderazgo. Moya Yoldi añadió que es fundamental la transmisión de la cultura y los valores generacionales, así como la definición clara de los roles de los miembros de la familia dentro de la empresa.
En cuanto a la situación actual de la economía andaluza, Arroyo indicó que se encuentra en proceso de transformación, apostando por la innovación y la sostenibilidad. Alfonso, por su parte, resaltó la importancia de la internacionalización para las empresas de la región.
Los panelistas también debatieron sobre los principales retos de la economía andaluza, entre ellos el empleo. Morera señaló que se percibe una falta de pasión y compromiso entre los aspirantes a puestos de trabajo, lo que puede limitar el crecimiento de las empresas.
En términos de gestión, Moya Yoldi destacó el reto de la gestión del talento en las empresas, señalando que las nuevas generaciones demandan valores diferentes y que la gestión efectiva no se trata de adaptarse, sino de hacer coincidir la cultura y los valores de la empresa.
Según los participantes, para que Andalucía pueda converger con el resto de España es esencial apostar por la educación y crecer en sectores que aporten un mayor valor añadido, como el sector industrial.
La mesa redonda también abordó el problema de la burocracia en la creación de sociedades mercantiles. Arroyo describió el exceso de burocracia como un «monstruo administrativo» que ralentiza los procesos y supone un problema para las empresas.
Finalmente, los miembros de la mesa señalaron los retrasos provocados por la paralización de la justicia como un factor que afecta directamente a la economía y a las empresas.
