A medida que avanzaba el año 2023, el cofundador y consejero delegado de Ametller Origen, Josep Ametller, se encontraba en la encrucijada de cómo responder al consumidor frente a una crisis inflacionista que se avecinaba con especial dureza en el sector de la alimentación. En su convicción firme, decidió que, independientemente de las circunstancias, no se debía alterar el modelo de negocio. En sus propias palabras, “Prefería asumir la pérdida de ventas que cambiar el modelo”. La decisión de mantenerse firme ha demostrado ser efectiva. Ametller Origen cerró el año 2023 con un incremento en las ventas, más tickets abonados en su establecimiento y un volumen de negocio que supera en un 20% al del año anterior, alcanzando más de 550 millones de euros.
El propietario de estos establecimientos ha reconocido que los precios han subido para mitigar el aumento de los costes. Sin embargo, también sugiere que los consumidores podrían estar visitando la tienda con más frecuencia, intentando ajustar sus cestas de la compra a lo que realmente necesitan. A pesar de estos factores, este crecimiento también se atribuye al peso creciente de la marca.
Ametller Origen ha aumentado su cuota de mercado de menos del 3% a controlar un 3,5% del gasto del consumidor catalán en empresas de distribución alimentaria. Esta cifra se dispara hasta el 10% en la categoría de platos precocinados y hasta el 11% y el 14%, respectivamente, en el caso de la fruta y la verdura. Según Ametller, “Esto reafirma nuestra apuesta por el producto fresco y nos permite tener una base de más de 1 millón de clientes, de los cuales más de medio millón repiten y compran mínimo una vez al mes en nuestra casa”.
La compañía también ha influido en su crecimiento al abrir 11 nuevas tiendas y reformar una docena para adaptarse a su ambición de tener locales más grandes. En total, Ametller ya cuenta con 138 establecimientos distribuidos por el territorio, con una concentración particular (65%) en Barcelona y su área metropolitana. “Hemos conectado mucho con el cliente urbano”, afirmó el consejero delegado de la cadena.
Mirando hacia el futuro, para 2024, la compañía planea abrir otra decena de locales. Esto espera incrementar otro 20% sus ingresos y un 11% su plantilla. Actualmente, Ametller emplea a 3.800 personas, algunas de las cuales se trasladarán a nuevas oficinas en Barcelona.
Ametller no ha discutido sobre los beneficios, sin embargo, aseguró que casi todos los beneficios se reinvierten. La empresa ha invertido 160 millones de euros en los últimos diez años en nuevas tiendas, proyectos agrícolas, innovación, entre otros. Ametller aprovechó para defender un marco legal que incentive a otras empresas a hacer lo mismo. «El impacto que tenemos en la economía con esta reinversión es grande», justificó el directivo, recordando que su empresa compra un 90% de su producto a pymes tanto por filosofía como para diferenciarse de la oferta de sus competidores. «A nivel político se podría hacer una política fiscal que premie la reinversión y no el reparto de dividendos», reclamó.
