El Cambio Climático Prolonga y Intensifica la Temporada de Alergias al Polen, Según un Estudio Español
El problema de las alergias al polen parece estar empeorando debido al cambio climático, de acuerdo con un estudio reciente llevado a cabo por científicos españoles. Los hallazgos, publicados en la revista ‘Regional Environmental Change’, indican que la temporada de alergias ahora comienza antes, termina más tarde y se está volviendo más intensa cada año.
El estudio, liderado por el grupo de investigación Botánica Sistémica y Aplicada de la Universidad de Córdoba, se centró en la relación entre los efectos del calentamiento global y las variaciones en los patrones de floración de las especies del género Quercus en Andalucía. Entre estas especies se incluyen las encinas, alcornoques, robles, quejigos y coscojas, que son los árboles autóctonos más comunes en los espacios naturales del sur de España.
Debido a su abundancia y a su carácter anemófilo (es decir, que se poliniza por medio del viento), se detectan altas concentraciones de polen en el aire en zonas naturales y urbanas de esa región. Las variaciones en su fenología reproductiva pueden considerarse un importante bioindicador de los impactos del cambio climático en la vegetación de la región mediterránea.
Los Patrones de Floración y el Cambio Climático
Durante el estudio, los científicos analizaron las tendencias en los patrones de floración utilizando las concentraciones de polen en el aire de las capitales de las ocho provincias andaluzas. También estudiaron sus relaciones con los parámetros meteorológicos y el cambio climático durante décadas.
Para realizar un análisis preciso, el equipo se centró en las variaciones en el tiempo y la intensidad de la floración utilizando diferentes métodos para definir la temporada de polen. Según los investigadores, es esencial seleccionar la definición correcta para calcular la temporada de polen para poder comparar resultados.
El análisis de las bases de datos históricas de polen aéreo de Quercus en Andalucía mostró variaciones en la fenología floral con un aumento en la intensidad de la temporada polínica a lo largo del periodo estudiado y un avance en las tendencias de inicio debido al aumento de temperatura. Sin embargo, este aumento podría haber sido mitigado por la disminución de las precipitaciones en algunas localidades de muestreo, un factor limitante en la zona.
Además, se ha observado un retraso en las fechas de finalización, lo que provocó un alargamiento de la temporada. La conclusión es clara: «El cambio climático, y el consiguiente aumento de las temperaturas y de las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono, podría estar provocando temporadas polémicas más largas e intensas que derivarán en síntomas más intensos y persistentes en pacientes sensibles».
El Impacto del Cambio Climático en la Floración
«Elegimos Quercus porque es el árbol más representativo a nivel andaluz en el medio natural, y es un árbol anemófilo que presenta concentraciones de polen muy altas en la atmósfera, por lo que es un buen bioindicador para estudiar el impacto del cambio climático en la floración», señala la investigadora Pura Alcázar, autora del trabajo junto a la investigadora Carmen Torres y la catedrática Carmen Galán en colaboración con las universidades de Sevilla, Jaén, Granada y Málaga.
Tras analizar datos de concentración de polen en el aire de las ocho capitales andaluzas y estudiar sus relaciones con los parámetros meteorológicos durante décadas, el estudio muestra una tendencia hacia una estación polínica más prolongada e intensa para las especies del género Quercus.
Aunque el adelanto de la temporada es general, en Granada no se observa y es probable, según apuntan las investigadoras, que se deba a las lluvias ocurridas antes de primavera durante varios años de estudio.
Pese a que no es de los que más afectan a la población, cada vez hay más estudios que citan este tipo de polen como un alérgeno importante y con reacción cruzada con el polen de las gramíneas y otras especies.
«Si cada vez estamos más expuestos y nuestro sistema inmunológico es más sensible, puede ocurrir lo mismo que con otras especies como el ciprés, que hace años su polen era inocuo y ahora representa el principal problema de alergia invernal», alerta Galán.
El estudio completo se puede consultar en el siguiente enlace: https://link.springer.com/article/10.1007/s10113-023-02181-5
