David Mascort, durante la sesión de control.

El grupo del Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) en el Parlament ha logrado una victoria agridulce este jueves durante la votación de propuestas de resolución en el pleno monográfico sobre el campo catalán. Aunque consiguió el respaldo necesario para establecer una de sus iniciativas clave, la creación de una renta básica agraria para estimular la incorporación de jóvenes agricultores, no obtuvo suficiente apoyo para otra de sus propuestas centrales: la creación de una empresa pública de distribución de alimentos.

Esta última medida podría haber ayudado a regular los precios que los agricultores y ganaderos catalanes reciben por sus productos. Según Montserrat Fornells, la diputada que defendió las propuestas de ERC en el pleno, esta empresa pública hubiera sido una herramienta útil para equilibrar los precios en origen. Sin embargo, sólo recibió votos a favor de ERC, la CUP y los Comuns. Las demás fuerzas parlamentarias votaron en contra.

A pesar de este revés, el pleno sí logró avances significativos en otras áreas. Una propuesta conjunta del PSC y Junts, que contó con el respaldo de ERC, los Comuns y la CUP, permitirá la puesta en marcha de un sistema de anticipos económicos para facilitar la incorporación de jóvenes al sector agrario. Este sistema proveerá liquidez a los jóvenes agricultores para enfrentar las fuertes inversiones requeridas en el sector.

Además, la misma propuesta incluye un llamado al Estado para que se incremente la pensión de jubilación de los trabajadores autónomos del campo, ajustando sus cotizaciones a la Seguridad Social. Dado que esta propuesta fue pactada con los socialistas, es de esperar que llegue al ministro de Agricultura, Luis Planas.

Otras propuestas exitosas buscarán revisar la actual ley de la cadena alimentaria, una normativa estatal que, según casi todas las fuerzas parlamentarias, no está funcionando correctamente. Esta ley debería garantizar que los agricultores reciben precios por sus productos superiores a los costos de producción, evitando así ventas con pérdidas.

En una nota adicional, también fue aprobada una petición para cambiar el nombre de la Conselleria d’Acció Climàtica, Alimentació i Agenda Rural para que haga mención a la Agricultura, la Ganadería y la Pesca. Esta propuesta fue presentada tanto por el PP como por Junts. Adicionalmente, hubo consenso para activar medidas que reduzcan la carga administrativa que soportan los agricultores, con distintas versiones de la ventanilla única.

Sin embargo, Junts no logró apoyo para una propuesta sobre la desburocratización, en la que sugería que los silencios de la Administración se interpretaran como respuestas positivas en lugar de negativas. En general, la sesión dedicada al mundo rural y la agricultura logró avances significativos, aunque también dejó en evidencia las diferencias entre las diversas fuerzas políticas sobre cómo abordar los desafíos del sector agrario catalán.

Por Daniel