La modernización del parque residencial se plantea como una de las medidas para responder a los problemas de vivienda en España, marcados por el encarecimiento del alquiler, la compra de inmuebles y las hipotecas. Una parte significativa de las viviendas permanece vacía debido a que no reúne las condiciones de habitabilidad necesarias o no cumple los requisitos mínimos para incorporarse al mercado del alquiler.
Según los datos citados, casi la mitad de las viviendas españolas supera los 45 años de antigüedad, una circunstancia que afecta a su estado de conservación, eficiencia energética y accesibilidad.
Una ayuda para rehabilitar viviendas vacías
El Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 incluye una línea de apoyo dirigida a acondicionar inmuebles desocupados para ponerlos en el mercado del alquiler asequible. Esta subvención no está enfocada a mejorar la accesibilidad ni la eficiencia energética, sino a incrementar la oferta de viviendas disponibles para arrendar.
La ayuda puede alcanzar los 30.000 euros para reformar una vivienda que vaya a destinarse al alquiler. La cuantía se eleva hasta los 35.000 euros cuando el inmueble que se rehabilita está situado en el medio rural.
El requisito para acceder a la subvención
Para optar a esta ayuda, es necesario que la vivienda haya permanecido vacía durante al menos dos años. Además, una vez acondicionada, deberá ofrecerse en régimen de alquiler asequible durante un plazo mínimo de dos años.
Cómo se solicitará la ayuda
Aunque la medida se integra en el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, la concreción de las convocatorias corresponde a las administraciones autonómicas. Por ello, cada Comunidad Autónoma deberá publicar en su boletín oficial los plazos y las condiciones para presentar las solicitudes.
En esta nueva fase del Plan, la Región de Murcia recibirá 308 millones de euros para desarrollar el conjunto de programas de ayuda previstos.
Otras medidas incluidas en el Plan Estatal de Vivienda
Además de las subvenciones para rehabilitar viviendas vacías, el Plan contempla apoyos para la construcción de vivienda nueva, la urbanización de suelo, actuaciones de mejora energética y de accesibilidad, el alquiler joven y la adquisición de vivienda. También prevé medidas para colectivos vulnerables, entre ellos las víctimas de violencia de género y las personas con recursos limitados.

