Imagen de archivo de una valla publicitaria de venta de viviendas de la promotora Fbex

El edificio que se incendió en Valencia ayer, resultando en la muerte de cuatro personas, fue construido por la promotora Fbex, que inició las obras en 2005. Sin embargo, es importante destacar que esta empresa no ha tenido actividad desde 2011. Bajo la presidencia del empresario catalán Juan Parada Henares, la compañía presentó un concurso de acreedores en 2010 y finalmente fue liquidada debido a que no pudo lidiar con las deudas contraídas con la banca durante el ‘boom’ inmobiliario.

Aunque la causa del incendio todavía se desconoce, se cree que la rápida propagación del fuego podría estar relacionada con un revestido de polietileno en la fachada del edificio, un material altamente inflamable. En el momento de la construcción del edificio, este tipo de material estaba permitido según el Código Técnico de la Edificación vigente, pero desde 2017 está completamente prohibido, a raíz del incendio de la Torre Grenfell, que llevó a la Unión Europea a modificar la regulación en esta materia.

Fbex es una de las muchas empresas que conformaban una industria promotora y constructora que en su momento representaba más del 10% del producto interior bruto de España. Sin embargo, la mayoría de estas compañías ya no existen, habiendo terminado en liquidación, como Fbex, Reyal Urbis y Martinsa Fadesa. Otras han logrado sobrevivir tras ser rescatadas por bancos y fondos de inversión extranjeros tras la explosión de la burbuja inmobiliaria, como Colonial, Realia y Metrovacesa.

En el caso específico de Fbex, su actividad principal se centraba en la promoción de viviendas en áreas urbanas de Cataluña, Comunidad Valencia, Murcia y Baleares. En 2005, la empresa disponía de un banco de suelo de 1,3 millones de metros cuadrados, con capacidad para construir hasta 10.000 inmuebles residenciales.

Durante 2008 y 2010, los últimos años antes de presentar el concurso de acreedores, Fbex logró una facturación de 553, 80 y 165 millones de euros, respectivamente. Sin embargo, la compañía reportó grandes pérdidas, especialmente en el último año, en el que cerró con un resultado neto negativo de casi 157 millones de euros.

En 2008, Fbex logró reestructurar sus deudas con la banca acreedora, reduciendo sus pasivos de 1.800 millones de euros a 640 millones. Sin embargo, la compañía se vio obligada a presentarse en concurso de acreedores en mayo de 2010 debido al fin del ciclo alcista del sector inmobiliario español. En ese momento, Fbex tenía acuerdos de financiación con hasta 32 bancos y cajas de ahorros.

Finalmente, en noviembre de 2011, Fbex no logró llegar a un acuerdo con los acreedores y la justicia dictó la liquidación de la promotora. En 2015, la compañía aún figuraba en la lista de morosos del Ministerio de Hacienda, adeudando 37,7 millones de euros, pero ya no aparece en la última lista disponible. En 2017, según el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME), el concurso de acreedores de Fbex se dio por concluido.

Por Daniel