El gigante tecnológico Google ha lanzado una acusación grave a Variston, una empresa con sede en Barcelona, por el desarrollo de herramientas de espionaje. Google sostiene que estas herramientas son utilizadas a nivel mundial por gobiernos para espiar a sus víctimas.
Variston, una start-up especializada en tecnología espía, fue fundada en 2018 en la capital catalana por Ralf Wegener y Ramanan Jayaraman. Poco después de su creación, la empresa adquirió Truel IT, una firma de investigación que proporciona «capacidades exclusivas» para los ataques de día cero, un tipo de agresión informática que Google ha detectado.
Según Google, el virus informático desarrollado por Variston fue utilizado en Indonesia para explotar las vulnerabilidades desconocidas del sistema operativo que utilizan los productos de Apple, principalmente los iPhone. Google detectó a un grupo de hackers que enviaba mensajes SMS con un enlace malicioso que infectaba los móviles de las víctimas.
Sin especificar al cliente gubernamental de Variston en el ciberataque detectado en Indonesia, Google señala que la empresa colabora con varias organizaciones para desarrollar y distribuir programas espía. Uno de sus asociados es Protected AE, una empresa de ciberseguridad con sede en los Emiratos Árabes Unidos. El malware de Variston también se ha utilizado contra víctimas en ese país.
Variston no es un recién llegado a los informes de Google que investigan agresiones informáticas coordinadas o apoyadas por estados. La compañía ya había denunciado sus operaciones opacas en 2022 y 2023. Se indicó que sus herramientas pueden penetrar en las fallas de seguridad de los navegadores populares como Chrome, de Google, o Firefox, de Mozilla, así como del sistema operativo Android.
A pesar de la repercusión global de sus programas espía, Variston es una empresa poco conocida que se define como un proveedor de «soluciones de seguridad de la información a medida». Según TechCrunch, en 2023 perdió «varios empleados», aunque se desconoce el motivo de esas salidas.
En los últimos años, la tecnología de vigilancia desplegada por empresas israelíes como NSO Group, creadora del famoso Pegasus, o Candiru, ha sido documentada extensivamente. Estas herramientas han sido utilizadas alrededor del mundo para espiar y reprimir a opositores políticos, periodistas críticos o ciudadanos disidentes, incluyendo el movimiento independentista catalán. El informe de Google demuestra que las empresas europeas que se dedican a este negocio opaco están ampliando su alcance y el potencial de sus herramientas.
