Las instituciones financieras hacen un análisis exhaustivo antes de conceder un préstamo hipotecario. Su principal preocupación es siempre la solvencia del futuro cliente, ya que quieren asegurarse de que el dinero prestado será devuelto con intereses. Cada entidad tiene su propio conjunto de requisitos, pero se ha observado que las exigencias de los distintos actores del mercado hipotecario son bastante similares.

Un estudio reciente realizado por el portal especializado Help My Cash revela que es posible agrupar algunos requisitos genéricos mínimos que las empresas manejan al conceder un crédito hipotecario. Estos incluyen la valoración de la propiedad, la capacidad de ahorro del solicitante, la estabilidad laboral, la capacidad de pago, la edad del solicitante y la posible inclusión en un listado de morosos.

La financiación máxima que los bancos suelen ofrecer se corresponde con el 80% del valor de tasación de la propiedad en el caso de una vivienda principal, o con el 60%-70% si el préstamo es para una segunda residencia. Teniendo en cuenta que los gastos de compraventa generalmente se estiman en un 10%, se espera que el solicitante disponga de un ahorro del 30% del coste total de la operación.

El Banco de España recomienda que el importe total de la cuota hipotecaria no supere el 30% de los ingresos mensuales del futuro cliente. Esta recomendación se hace teniendo en cuenta también otras deudas pendientes que el solicitante pueda tener.

La estabilidad laboral es un factor crucial a la hora de obtener la aprobación del banco. Para los trabajadores por cuenta ajena, se suele exigir un contrato indefinido y una cierta antigüedad en su empresa. Para un autónomo, el banco estudiará la viabilidad de su negocio y los beneficios que haya generado en, al menos, los últimos dos años.

Además, las entidades financieras también pueden verificar la inclusión del solicitante en algún listado de morosos y cualquier otra deuda que este pueda tener. En caso de dudas, solicitar un aval adicional a la vivienda hipotecada es una práctica común.

Por último, la edad del solicitante también es un factor determinante. Aunque no es un motivo de rechazo para todos los bancos, si el solicitante tiene más de 70 u 80 años, se considera un factor importante y se tiene muy en cuenta.

Por tanto, obtener un préstamo hipotecario no es una tarea sencilla. Implica cumplir con una serie de requisitos y pasar por un riguroso proceso de evaluación. Sin embargo, al comprender los factores que los bancos consideran, los solicitantes pueden mejorar sus posibilidades de obtener la aprobación del préstamo.

Por Daniel