Los hutíes de Yemen, aliados de Irán, han llevado el conflicto al núcleo económico de Arabia Saudí al situar entre sus objetivos prioritarios a Aramco, la petrolera nacional saudí, y al aeropuerto internacional de Riad. La respuesta saudí ha consistido en nuevos bombardeos contra posiciones rebeldes, mientras la población civil yemení vuelve a sufrir las consecuencias de una guerra que remite a la vivida entre 2015 y 2022.
La escalada incrementa el riesgo de hambruna y tensiona aún más el frágil sistema sanitario de Yemen, el país más pobre de Oriente Medio.
La ayuda alimentaria se interrumpe para 800.000 personas
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) alertó de que el aumento de la violencia ha interrumpido la asistencia alimentaria esencial destinada a 800.000 personas. La situación más grave se concentra en Taiz, la tercera ciudad del país y principal escenario de los combates.
Según la agencia de la ONU, no se puede acceder a más de 600.000 personas que dependen de ayuda humanitaria en esa ciudad, entre ellas más de 200.000 mujeres y niños. En el conjunto de Yemen, más de 18 millones de personas padecen inseguridad alimentaria aguda.
El PMA también precisó que unos 2,2 millones de menores de cinco años sufren desnutrición aguda. De ellos, cerca de 500.000 presentan desnutrición aguda grave, la variante más peligrosa y con potencial riesgo mortal.
Hospitales al límite por el aumento de heridos
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) completó el balance del deterioro humanitario al advertir de que el sistema de salud está llegando «al límite de su capacidad». Los hospitales afrontan un fuerte incremento de pacientes heridos por los enfrentamientos.
El organismo señaló que los centros sanitarios de Marib, Taiz y la costa del mar Rojo soportan la mayor presión de la guerra, y que algunos han atendido más de 700 casos en una sola semana.
Firas Abu Samra, coordinador de servicios sanitarios del CICR, explicó que los hospitales próximos a las líneas de frente reciben un elevado número de heridos mientras padecen carencias de material quirúrgico, anestésicos, oxígeno y medicamentos.
Combates en Taiz, Marib y Al Jawf
Los enfrentamientos más intensos continúan en la gobernación de Taiz, en el suroeste del país, así como en Marib y Al Jawf. El Ejército yemení, respaldado por Riad, afirmó que se han intensificado los ataques aéreos y terrestres para reducir la capacidad militar de los hutíes y cortar sus rutas de suministro.
Después de los reveses iniciales, que hace un mes permitieron a los rebeldes tomar el control de la costa del mar Rojo y aproximarse a Taiz, las fuerzas del Gobierno reconocido internacionalmente han comenzado a recuperar cierta solidez.
Los hutíes elevan la presión sobre territorio saudí
Los hutíes mantienen de forma simultánea su ofensiva en Yemen y en Arabia Saudí. El portavoz rebelde, el general Yahya Saree, confirmó nuevos ataques contra instalaciones energéticas saudíes y advirtió a las compañías navieras internacionales, a ciudadanos y a trabajadores de aeropuertos y empresas que se alejen de estos lugares al considerarlos objetivos legítimos.
El costoso sistema de defensa antiaérea saudí no ha logrado garantizar la seguridad. Los rebeldes suelen emplear numerosos drones para saturar el escudo defensivo antes de lanzar misiles balísticos.
El ataque más letal se produjo el sábado anterior en el aeropuerto internacional de Riad, donde un misil causó la muerte de 13 personas y dejó más de 300 heridos. El aeródromo volvió a ser atacado al día siguiente, con un fallecido y otros once heridos.
Riad rechaza la oferta de ayuda militar de Israel
Israel sigue de cerca la evolución del conflicto. Según el diario Haaretz, Benjamín Netanyahu ofreció ayuda militar a Arabia Saudí, pero el príncipe heredero y dirigente de facto del reino, Mohamed Bin Salmán, rechazó la propuesta.
Tel Aviv buscaba aprovechar la amenaza compartida para avanzar en la normalización diplomática con Riad. Sin embargo, las autoridades saudíes temen la reacción de su población ante una alianza militar con Israel en plena crisis palestina, con más de 70.000 muertos en Gaza.
Por su parte, Irán contactó con Riad para ofrecerse como intermediario ante sus aliados hutíes. El domingo, el ministro iraní de Exteriores, Abás Araghchi, propuso a su homólogo saudí mediar en busca de una salida al conflicto.
