El próximo miércoles 3 de julio, la Fiscalía del Principado de Asturias, Sección Territorial de Langreo, llevará a cabo la vista oral contra dos hermanos acusados de la muerte, por deshidratación e inanición, de tres caballos en San Martín del Rey Aurelio. Los acusados, cuyo juicio se realizará en el Juzgado de lo Penal número 1 de Langreo a las 11:10 horas, se enfrentan a graves acusaciones de maltrato animal.
Según el Ministerio Fiscal, el caso se remonta al pasado 24 de marzo de 2022, cuando una patrulla de la Guardia Civil, junto a un empleado del Museo de la Minería y de la Industria (MUMI) de El Entrego, acudieron a las instalaciones del Pozo San Vicente en la Parroquia de Linares. La llamada de alerta fue realizada por el empleado del MUMI, quien informó de la aparición de tres caballos muertos en una edificación ganadera.
Uno de los acusados es el arrendatario de la edificación donde se encontraron los cuerpos de los animales, mientras que los caballos estaban a nombre del otro acusado, hermano del primero y titular de la explotación ganadera. Las condiciones en las que se encontraba la cuadra eran deplorables, con acumulación de estiércol de hasta 20 centímetros en algunas zonas, y sin zona destinada a comedero y abrevadero.
Grave delito de maltrato animal
La Fiscalía sostiene que los caballos estuvieron atados sin agua ni comida hasta que fallecieron por deshidratación e inanición, un claro indicativo de maltrato animal. Los cuerpos de los caballos se encontraban tumbados, amarrados con una cadena, en condiciones que evidencian la falta de cuidados y alimentación apropiada.
Este caso pone en relieve la gravedad del maltrato animal y las consecuencias que puede tener para la salud y el bienestar de los animales. La falta de agua y comida es una forma de maltrato que puede llevar a condiciones graves como la deshidratación y la inanición, ambas potencialmente mortales.
La deshidratación es un estado que se produce cuando un animal pierde más líquido del que ingiere, mientras que la inanición se refiere a la falta de alimento durante un período prolongado. Ambas condiciones son completamente evitables con la atención y el cuidado adecuados, y su presencia indica una grave negligencia por parte de los cuidadores de los animales.
En respuesta a estos hechos, la Fiscalía solicita una pena para cada acusado de 6 meses de multa, con una cuota diaria de 10 euros, responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago, e inhabilitación especial de 1 año para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales.
Este caso subraya la importancia de la protección de los animales y la necesidad de garantizar su salud y bienestar. La negligencia y el maltrato animal no solo son inaceptables moralmente, sino que también son ilegales y sujetos a sanciones legales.
Todo propietario de animales tiene la responsabilidad de proporcionar los cuidados necesarios para mantener la salud y el bienestar de sus animales, incluyendo una alimentación adecuada y suficiente agua. La falta de atención a estas necesidades básicas puede tener consecuencias fatales, como lo demuestra este caso.
Esperamos que la justicia actúe con firmeza en este caso y que se apliquen las sanciones adecuadas para disuadir a otros potenciales maltratadores de animales. Los animales merecen ser tratados con respeto y cuidado, y es responsabilidad de todos garantizar su protección.
