El pasado 2 de noviembre de 2021, el mundo de la tecnología y las criptomonedas se sacudió con una noticia que parecía sacada de una película de suspenso: la violenta captura y tortura de Zaryn Dentzel, fundador de la red social española Tuenti, en su casa de Madrid. El objetivo de los agresores era obtener una suma de 25 millones de euros en bitcoins de la cartera digital de Dentzel, un botín que afortunadamente no lograron conseguir.
El incidente, que dejó a la comunidad tecnológica en estado de shock, fue llevado a juicio. La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a los secuestradores a una pena de nueve años de prisión. Los cargos incluyen un delito de pertenencia a grupo criminal, un delito de detención ilegal, un delito de robo con violencia e intimidación y uso de armas, además de dos delitos leves de lesiones.
La sentencia llegó semanas después de que las partes alcanzaron un acuerdo de conformidad durante el juicio, que redujo la pena originalmente solicitada por el fiscal de veinte a nueve años.
El terrible calvario de Dentzel
Según el relato de los hechos, los delincuentes, sabiendo que Zaryn vivía solo, lo engañaron para ingresar a su casa haciéndose pasar por amigos de una amiga suya. Una vez dentro, lo atacaron con cuchillos, sprays de pimienta, dos Tasers o pistolas eléctricas y grilletes metálicos. Dentzel fue golpeado, rociado con gas pimienta, maniatado, envuelto en una alfombra y arrastrado al dormitorio. Allí, le exigieron bajo amenaza de muerte la entrega de su móvil y su Tablet, dispositivos que contenían la aplicación para acceder al contenido de su monedero digital.
A pesar de entregar sus dispositivos y las claves para acceder a ellos, los secuestradores no pudieron hacerse con los bitcoins, ya que la operación requería la intervención del gestor de Dentzel. En medio de su fallido intento, los delincuentes hicieron un corte con un cuchillo desde el pecho hasta el ombligo de Dentzel y amenazaron con descuartizarlo, empezando por amputarle los dedos de los pies.
Además de no lograr su objetivo principal, los secuestradores también obligaron a Dentzel a entregar todos los objetos de valor y dinero que tenía en la casa. Se llevaron cinco relojes marca Rolex y dos tarjetas bancarias. Sin embargo, al no lograr acceder a los bitcoins, optaron por huir de la vivienda, dejando a sus víctimas atadas y llevándose un teléfono móvil y otros objetos, incluyendo los Rolex tasados en 68.400 euros.
Como resultado de este ataque, Zaryn Dentzel sufrió dos lesiones lineales superficiales en la cara anterior del tórax desde la parte superior del esternón hasta el abdomen, lesiones en ambas muñecas y tobillos y erosiones en la región lumbar.
La Policía detuvo a los delincuentes el 19 de octubre de 2022 y fueron puestos en prisión provisional. Actualmente, los acusados están en espera de su condena final, mientras que Zaryn Dentzel intenta superar la traumática experiencia y continuar con su vida. A pesar de lo sucedido, se muestra agradecido con el trabajo de la Policía y expresa su deseo de pasar página a este horrible capítulo.
