Los dos polos industriales andaluces necesitarán la energía de once centrales nucleares antes de 2031

Un foro de expertos en Sevilla ha destacado la urgencia de la inversión en redes de transporte eléctrico en Andalucía, debido a que la cantidad actualmente proporcionada por el Gobierno central es insuficiente para satisfacer la creciente demanda de energía requerida por los proyectos industriales en desarrollo en la región. Los participantes en el foro ‘Redes eléctricas para la industrialización. necesidad, urgencia y desafíos’, organizado por la Asociación para la Transición Energética y la patronal andaluza, expresaron que sin una inversión significativa en estas redes, Andalucía carecerá de la capacidad para competir con otras regiones españolas y países europeos en la atracción de proyectos empresariales.

Javier González de Lara, presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), destacó que Andalucía no ha recibido un trato justo por parte del Gobierno central en lo que respecta a las inversiones necesarias en infraestructuras eléctricas. Esta afirmación fue respaldada por Jorge Paradela, consejero de Industria, Energía y Minas de la Junta, quien presentó evidencia de que Andalucía ha recibido un 40% menos de inversión en comparación con la media española.

Los representantes de los dos principales polos industriales de Andalucía indicaron que en los próximos años requerirán una potencia adicional de once gigavatios (GW), lo que equivale a la energía producida por once centrales nucleares. En este sentido, Rafael Romero, gerente de la Asociación de Industrias del Polo Químico de Huelva (Aiqbe), señaló que necesitarán aproximadamente 8 GW de energía renovable hasta 2031.

Por otro lado, Antonio Moreno, presidente de la Asociación de Grandes Industrias del Campo de Gibraltar (Anged), estimó que las necesidades futuras de energía de la región serán de entre 3 y 4 GW, especialmente para la producción de hidrógeno y la depuración de agua.

La Asociación de Empresas Mineras de Andalucía (Aminer) también se hizo eco de la necesidad de una mayor inversión en redes eléctricas. Marta Cerati, gerente de Aminer, destacó que la falta de potencia energética está dificultando la obtención de permisos para proyectos mineros estratégicos y está frenando la inversión y la generación de empleo.

Esther Martínez Arroyo, consultora de energía y ‘utilities’ de PwC España, reafirmó que la transición energética y la transición industrial y digital dependen en gran medida de la existencia de redes eléctricas sólidas, flexibles e inteligentes. Arroyo advirtió que la planificación actual de las redes de transporte podría retrasar el acceso a la red para muchos proyectos en desarrollo hasta 2028 o 2029, lo que podría poner en peligro la inversión industrial en España.

Marta Castro, directora de Regulación de la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica, que representa a más del 80% de las distribuidoras eléctricas de España, subrayó la urgencia de actuar de manera más acelerada, ya que actualmente faltan 8 GW de potencia.

Desde la Asociación para la Transición Energética (ATE), su presidente, Antonio Cordón, enfatizó que Andalucía no puede perder la oportunidad que se le presenta gracias a su riqueza en energías renovables.

Finalmente, José Ignacio Castillo, exsecretario general de Economía y exdirector de la Agencia de la Competencia, señaló que el mundo necesitará cuatro veces más generación eléctrica y tres veces más transmisión, y que la inteligencia artificial incrementará el consumo eléctrico.

A pesar de las críticas, Pedro Fernández, delegado del Gobierno de España en Andalucía, defendió las acciones del Gobierno, asegurando que se ha duplicado la inversión en redes eléctricas y se ha acelerado la nueva planificación de infraestructuras.