El fútbol español se encuentra en medio de una importante reestructuración. La Real Federación de Fútbol (RFEF) ha tomado pasos significativos para remodelar su liderazgo. El presidente de la RFEF, Pedro Rocha, ha anunciado la formación de una nueva junta directiva, compuesta por 20 miembros, 12 hombres y 8 mujeres.
María Ángeles García Chaves, una exfutbolista, asumirá el papel de vicepresidenta adjunta, solidificando su posición como la segunda al mando en la RFEF. En caso de que Rocha sea suspendido de sus funciones por el Gobierno, García Chaves asumiría el liderazgo de la Federación.
Además, Rocha ha propuesto que se convoquen las elecciones a la asamblea general, presidencia y comisión delegada para el período 2024-2028, el próximo 10 de septiembre. Este anuncio marca el inicio de un nuevo proceso electoral y es uno de los dos movimientos que se esperaban en el último capítulo de la crisis que vive el fútbol español.
El martes, se espera un nuevo episodio en esta historia, con la reunión de la comisión directiva del Consejo Superior de Deportes (CSD), que considerará la suspensión de todos los miembros de la anterior junta gestora, incluido Rocha. Si el Gobierno cumple con su palabra, se llevaría a cabo una suspensión que dejaría a Rocha sin funciones. Como medida preventiva, ha elaborado una nueva junta para afrontar este escenario.
En un comunicado de la RFEF, se destacó que por primera vez su junta directiva está compuesta por un 40% de mujeres, en línea con las políticas de igualdad y las normas establecidas en la nueva Ley del Deporte, que contempla una cuota femenina.
Rocha ha tomado medidas para garantizar la continuidad de la Federación en caso de su suspensión. Si se confirma la acción gubernamental, García Chaves, conocida en el mundo deportivo como ‘Yaye’, asumiría las funciones de la presidencia. Esta posibilidad marca un hito histórico, ya que sería la primera vez que una mujer lidera la RFEF.
La convocatoria de elecciones por parte de Rocha es un paso estratégico para garantizar que, en caso de ser suspendido, la Federación pueda seguir adelante sin interrupciones. Esta decisión es particularmente importante ya que, si no se convocan elecciones y Rocha es suspendido, nadie en la Federación tendría la autoridad para hacerlo.
La nueva junta directiva de la RFEF incluye a varios miembros de confianza de Rocha, muchos de los cuales han sido parte de la Federación durante algún tiempo, pero no formaron parte de la anterior gestora.
La nueva junta directiva de la RFEF es un reflejo del compromiso de Rocha con una transición «limpia», libre de los posibles conflictos de interés que podrían surgir si los miembros de la anterior gestora fueran suspendidos. Entre los nuevos miembros de la junta se encuentran Rafael del Amo, Joan Soteras y Rafael Louzán.
Rocha ha movido sus piezas de manera consciente en un contexto de intervención gubernamental, asegurando una transición en la RFEF con personas de su confianza. De este modo, la Federación está preparada para seguir adelante sin importar el resultado de la reunión del CSD, incluso en medio de amenazas veladas de la FIFA y la UEFA debido a estas injerencias.

