Las filas del Partido Popular de Madrid resonaban con caras y gestos alegres justo antes del inicio de la sesión de control en la Asamblea. Se escuchó comentar a Enrique Ossorio, el presidente de la Cámara, a sus compañeros de filas que «Hoy es un buen día», un presagio de un día tranquilo según las palabras de otros diputados del PP.
Esta ola de alegría en el Partido Popular se debió al hecho de que la Agencia Tributaria «dio la razón» a la presidenta Ayuso, al ordenar la devolución de 552.000 euros a su pareja. «Yo no mentí», defendió la presidente.
En el debate parlamentario del jueves, Ayuso lanzó acusaciones contra el gobierno de Sánchez, alegando que había utilizado todos los poderes del Estado contra su pareja. Además, acusó al PSOE de «chapotear en el barro».
La presidenta regional dirigió su crítica al portavoz socialista, Juan Lobato, quien la acusó nuevamente de mentir. Ayuso respondió con firmeza, «Yo no tengo nada y usted no tiene ni altura ni valor y solo vive chapoteando en el barro».
Con un tono más sereno que en otras ocasiones, y con mucha más tranquilidad, Ayuso mostró seguridad en sus respuestas a la izquierda. Su principal enfoque fue denunciar los pactos del PSOE con Bildu, a quien acusó de ser un experto en soluciones habitacionales «como los zulos».
En respuesta a las afirmaciones de la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, acerca de su supuesta posesión de una vivienda de lujo, Ayuso declaró: «Yo no tengo ninguna vivienda.» Cuestionó la afirmación de Bergerot, argumentando que si su vivienda pertenecía al parque de vivienda pública de Franco, ¿eso significaba que Franco construía viviendas públicas de lujo?
Carlos Díaz-Pache, el portavoz del Grupo Popular, apoyó a la presidenta Ayuso al afirmar que «Ahora sabemos que la presidenta Ayuso dijo la verdad, que tenía la razón y que Sánchez mintió siempre. Pedro Sánchez miente tanto, que ni siquiera sabemos si se llama eso».
Miguel Ángel García, el consejero de Presidencia, también se unió a la defensa de Ayuso, pidiendo al portavoz socialista que pidiera perdón a la presidenta por decir que mintió. García subrayó que si Lobato fuera coherente, renunciaría a su escaño en la Asamblea.
Estos acontecimientos son un testimonio de las tensiones políticas en el Partido Popular de Madrid y una muestra de las duras acusaciones y defensas que se están intercambiando en la Asamblea. Los días tranquilos como el que predijo Ossorio pueden estar lejos, pero las cosas ciertamente parecen estar yendo en la dirección correcta para la presidenta Ayuso.
