En el ámbito del derecho de familia, la abogada Marta Fuentes ha conseguido un fallo histórico que ha cambiado el panorama legal en España. Su clienta, Ivana Moral, fue indemnizada con 204.000 euros por su exmarido tras dedicar 25 años de su vida a trabajar exclusivamente en el hogar y para la familia, quedando excluida del mercado laboral durante ese tiempo. Aunque el exesposo apeló la decisión y la suma se redujo a 125.000 euros, Fuentes destacó a este periódico la importancia del logro: «Esta debería ser la norma».
En un caso similar, la Audiencia Provincial de Pontevedra condenó a un hombre a pagar 88.000 euros a su exmujer después de un matrimonio de 26 años, considerando que a sus 58 años, sería casi imposible para ella reincorporarse al mundo laboral. Además, el Tribunal Supremo sentenció a Rafael del Pino, empresario español y expresidente ejecutivo de Ferrovial, a pagar a su exmujer, Astrid Gil Casares, 840.000 euros por el mismo concepto.
En España, dos conceptos legales clave son la compensación por trabajo doméstico, regulada en el artículo 1.438 del Código Civil, y la pensión compensatoria, establecida en el artículo 97. Fuentes logró que su clienta recibiera ambas compensaciones, que son compatibles aunque a menudo se confunden. Además de los 125.000 euros por trabajo doméstico, Moral también recibirá una pensión compensatoria de 500 euros al mes durante dos años.
Óscar Martínez, abogado especializado en derecho de familia y tesorero de la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA), explicó que estos son dos conceptos diferentes y que para solicitarla, la compensación por trabajo doméstico es esencial haber estado casados en régimen de separación de bienes. Por otro lado, la pensión compensatoria se puede solicitar también en gananciales.
Según datos oficiales, en 2022 hubo 79.553 divorcios en España, en el 7,4% de los casos se otorgó una pensión compensatoria, siendo en la mayoría de los casos (91,1%) el hombre el que tuvo que pagar. Un patrón similar se observa en las separaciones, donde la pensión compensatoria se otorgó en el 16,4% de los casos, y los hombres (con un 91%) fueron los principales responsables de pagarla.
Ambos expertos enfatizan la importancia de recibir asesoría legal adecuada al momento de solicitar el divorcio o la separación judicial, e incluso antes de casarse. Fuentes agrega que cada caso es único y que los abogados de familia son fundamentales para navegar estos asuntos legales complejos.
En 2022, el número más alto de capitulaciones matrimoniales se registró con el objetivo de llevar a cabo una separación de bienes. Se realizaron 57.968, un 60% de ellas antes del matrimonio. Este dato supera al de 2019, cuando se realizaron 51.517. Sin embargo, todo parece indicar que en 2023 se superará esa cifra.
Es importante destacar que cada comunidad autónoma tiene sus propias particularidades en caso de tener su propio Código Civil. Por ejemplo, en Cataluña y Baleares, si no se acude a un notario, la pareja se casará por defecto en régimen de separación de bienes, y no en gananciales como establece la norma general.
La ley del divorcio de 1981 marcó un antes y un después en esta área del derecho. Antes de esta ley, la mujer se dedicaba exclusivamente al hogar y a la familia, pero luego se produjo su incorporación al mercado laboral. La pensión compensatoria es más conocida porque nuestras abuelas y madres se casaban mayoritariamente en gananciales. Sin embargo, la compensación por trabajo doméstico es un pago por todo lo que se ha hecho, que se da en supuestos en los que uno de los cónyuges pudo hacer carrera profesional, ascender, etc., mientras la otra parte estaba en casa ocupándose de la familia y del hogar. Es de justicia que la otra parte sea indemnizada.
Fuentes concluye que lo mejor es estar más informados y pensar: ‘¿Qué me va a evitar problemas el día de mañana?’ para poder cuidarnos, ya que las crisis matrimoniales pueden convertirse en guerras y dejar a algunas personas en situaciones extremadamente delicadas.
