El Gobierno español se encuentra en una encrucijada con el grupo francés Ouigo debido a su estrategia agresiva de reducción de precios en las rutas de trenes de alta velocidad en las que opera. Esta estrategia ha generado tensiones con la compañía pública española Renfe y con Iryo, controlada por el Estado italiano pero con participación de empresas privadas españolas.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha sido persistente en su denuncia de la amenaza que esta estrategia representa para la sostenibilidad del sector y ha anunciado que está considerando presentar una denuncia contra la compañía francesa ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por su política de bajos precios, a la que se refiere como «prácticas profundamente desleales». Puente argumenta que «Protegiendo a Renfe estoy protegiendo todo el transporte ferroviario».
El Gobierno defiende los beneficios que ha traído la liberalización de gran parte de las rutas de tren de alta velocidad y la entrada de competidores frente al antiguo monopolio de Renfe. Esta liberalización ha generado una mayor oferta de trenes, un aumento en el número de pasajeros y una reducción en el precio de los billetes. Sin embargo, el Gobierno advierte sobre las consecuencias de la estrategia «desleal» de Ouigo, a quien acusa de dumping, una práctica irregular de venta por debajo de los costes operativos.
Según el ministro Puente, lo que inicialmente iba a ser una competencia sana se ha convertido en una guerra desde el primer día, principalmente a causa de la compañía francesa, que ha arrastrado a los otros dos competidores. Ouigo ha reducido los precios a un nivel insostenible para las tres compañías, generando problemas en corredores que antes eran altamente rentables.
Puente ha predicho una inevitable subida de precios en los trenes de alta velocidad en el futuro, debido a que el actual nivel de caída de las tarifas es insostenible. A menos que Ouigo tenga la intención de perder dinero durante los diez años que tiene comprometidos de presencia en España, «Tendrá que subir los precios. Es que no hay otra solución».
En las últimas semanas, Puente ha señalado que Ouigo se aprovecha del respaldo financiero del Estado francés, ya que la compañía es propiedad del grupo público francés SNCF, para mantener los precios bajos, destrozando el mercado mientras asume pérdidas millonarias. Además, ha criticado al grupo francés por sus quejas sobre el coste de los cánones que paga a Adif por el uso de las vías de alta velocidad y su supuesta relación con su falta de rentabilidad, mientras continúa con su política de rebajas.
La liberalización progresiva de los grandes corredores de alta velocidad de Madrid-Barcelona, Madrid-Levante y Madrid-Sur ha permitido la entrada de nuevos competidores y ha llevado a la baja el precio de los billetes. La irrupción en el mercado español de Ouigo, de Iryo -controlada por la pública Trenitalia (45%), Air Nostrum (31%) y Globalvía (24%)-, y la más reciente de la marca de bajo coste de Renfe, Avlo, ha provocado una caída progresiva del precio medio que pagan los pasajeros por sus billetes.
En el último año, el negocio de la alta velocidad ferroviaria ha experimentado un crecimiento del 29% en el número de viajeros, un aumento del 34% en las plazas para viajar en tren en estos corredores y una caída del 21% en el precio medio de los billetes, según el último informe de la CNMC.
Tras la primera ronda de liberalización del sector, Renfe Viajeros sigue siendo el principal operador en todos los corredores, con cuotas de mercado de entre el 50% y el 76% según la ruta. Sin embargo, la presencia de sus rivales está creciendo. Iryo concentra entre un 25% y el 30% en las líneas en que opera, mientras que Ouigo ha alcanzado alrededor del 21% del negocio en los corredores con Barcelona, Valencia y Alicante.
Pese a las críticas de Puente a la política de precios de Ouigo, los registros de la CNMC muestran que es Avlo, la marca ‘low cost’ de Renfe, la que ofrece los billetes más baratos en casi todos los corredores de alta velocidad liberalizados. Avlo ofrece las tarifas más bajas en todas las rutas, con la única excepción de la ruta Madrid-Barcelona, donde Ouigo es el operador con billetes más baratos y Iryo ofrece el segundo precio medio más bajo.
Además de las acusaciones de dumping contra Ouigo, el ministro Óscar Puente ha criticado las trabas y la «falta de reciprocidad» que está encontrando Renfe para entrar en el negocio de la alta velocidad en el mercado francés. Estos obstáculos son negados por fuentes diplomáticas francesas, que califican de injustas las acusaciones del ministro. El acceso de Renfe a las líneas de alta velocidad francesas está yendo más despacio de lo deseado, lo que ha provocado un aumento de las críticas entre ambos países. Se esperaba que la empresa pública española pudiera competir operando en la línea Barcelona-París antes de que comenzaran los Juegos Olímpicos en la capital francesa el próximo verano, pero no se cumplirá debido a la lentitud en conseguir la homologación de las autoridades francesas a los trenes de Talgo que utilizará en la ruta. Se anticipa que no comenzará a operar, como pronto, hasta el último trimestre de este año.

