Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

La pasión por el fútbol se vive intensamente en todas partes del mundo, pero especialmente en Europa donde la competición más prestigiosa, la Champions League, se disputa cada año. El Real Madrid, uno de los clubes más reconocidos del mundo, ha demostrado una vez más en su reciente partido contra el Manchester City, que es un contendiente formidable en esta competición.

Sin importar desde donde se mire, ya sea en vivo y en directo, en diferido, durante el día en Australia o de noche en Santes Creus, la pasión por el fútbol y específicamente por el Real Madrid es palpable. Los seguidores de este equipo son tan apasionados y leales, que incluso los que siguen a otros equipos con fervor, no pueden evitar reconocer la importancia y el impacto del conjunto merengue en la historia del fútbol.

El deseo de todos los equipos de Europa y del resto del mundo es ganar la prestigiosa Copa de Europa. Sin embargo, este trofeo, este himno, y esta manera de competir tienen un dueño indiscutible: el Real Madrid. Cada vez que suena el himno de la Champions y los equipos salen al campo, el Real Madrid se destaca, no importa quién sea el ‘otro’ equipo. Incluso frente al Manchester City, considerado uno de los mejores del mundo y dirigido por uno de los mejores técnicos del planeta, el Real Madrid se destaca.

El espectáculo comienza cuando se encienden las luces, se cierra el techo, la gente grita y los equipos salen al campo. Aunque el Real Madrid no tuvo un buen comienzo en su último partido, con una serie de errores y fallos en los primeros minutos, su capacidad para recuperarse y luchar hasta el final es innegable.

El jugador del Madrid Tchouaméni cometió una falta absurda, y el portero Lunin no puso barrera, permitiendo un gol para el Manchester City. Pero, como bien dijo Juanito en 1986 tras perder 2-0 en Milan ante el Inter, «90 minuti son molto longo» en el Bernabéu. Y tan largos son, que en solo 12 minutos, el Real Madrid logró darle la vuelta al partido, poniéndose 2-1 arriba.

Aunque el Real Madrid tenía un partido difícil, logró salvar una eliminatoria que parecía perdida. Los grandes equipos, los grandes campeones, son aquellos que, incluso cuando juegan mal, logran sacar un resultado. En este caso, el Real Madrid demostró que la posesión del balón no es lo más importante, con un 38% frente al 62% del Manchester City.

Pero el partido no estaba ganado. El Manchester City, que lleva 26 partidos sin perder, no pudo rematar a los blancos. Su estrella, Kevin De Bruyne, estuvo ausente debido a una enfermedad. Sin embargo, el Real Madrid, a pesar de las adversidades, demostró una vez más su espíritu de lucha y su capacidad para ganar.

En cuanto a Erling Haaland, el jugador del Borussia Dortmund a quien muchos ven como una gran promesa, no estuvo a la altura en su último partido importante. Aunque es un gran goleador, su habilidad como futbolista aún está en duda. Veremos qué sucede en la vuelta en el Etihad Stadium, donde el Real Madrid se enfrentará de nuevo al Manchester City.

El fútbol es un deporte impredecible y emocionante, y el Real Madrid es un claro ejemplo de esto. A pesar de los obstáculos y las dificultades, este equipo siempre encuentra una manera de luchar y ganar. Y eso es lo que hace que el fútbol, y especialmente la Champions League, sea tan emocionante.