Una de las imágenes del catálogo virtual de Westwing.

El comercio electrónico de venta de muebles y decoración Westwing ha anunciado la ejecución de un expediente de regulación de empleo (ERE), más de una década después de su llegada a España. Esta medida resultará en el despido de 102 trabajadores, que representan más del 80% de su personal en el país. Todos los empleados afectados se encuentran en Catalunya, divididos entre las oficinas de Barcelona y el centro logístico en Tarragona. La empresa planea mantener a una veintena de empleados en las oficinas, pero desmantelar completamente el almacén.

Westwing, una multinacional con sede central en Alemania, justifica su decisión alegando que su filial española está generando pérdidas y, por lo tanto, el negocio no es viable en su estado actual. Sin embargo, los trabajadores creen que la empresa pretende gestionar sus actividades en los mercados español e italiano – donde también se esperan despidos – desde Alemania y Polonia. Esta estrategia ya se ha implementado en Francia y Holanda en años anteriores.

Los empleados apuntan a las recientes cuentas de la empresa, publicadas en 2023, que muestran un crecimiento con ventas de alrededor de 400 millones de euros y un resultado antes de impuestos, amortizaciones y otros gastos contables (EBITDA) positivo. Además, han detectado ofertas de trabajo anunciadas en LinkedIn para posiciones en Alemania y Polonia que requieren fluidez en español, lo que sugiere que la empresa está relocalizando puestos de trabajo.

La empresa ha propuesto indemnizar a los empleados afectados con 23 días por año trabajado, apenas un día más que el mínimo legal en casos de EREs por fuerza mayor. Este hecho ha exacerbado la frustración de los trabajadores, que creen que la empresa podría ofrecer condiciones de salida más generosas.

La marca Westwing, que se ha hecho conocida en España por sus colaboraciones con influencers de moda y ‘lifestyle’, factura entre 13 y 19 millones de euros en el país, según las cifras manejadas por los trabajadores.

Ante esta situación, se ha sabido que la plantilla planea hacer huelga durante la semana que comienza el lunes 26 de febrero. Dado que Catalunya es el único centro operativo de la empresa en España, esta huelga podría causar problemas significativos en la gestión y suministro de pedidos en todo el país.

Los trabajadores buscan presionar a la empresa para que se siente a negociar y ofrezca condiciones de salida más justas. Critican que el despido afectará a personas en situación vulnerable, para las cuales la empresa no ha propuesto ninguna medida de protección adicional.

Desde Westwing, el consejero delegado en España, Víctor García de Santiago, asegura que la empresa pretende hacer todo lo posible para ayudar a los profesionales afectados. García de Santiago, quien actúa como representante de la empresa en estas negociaciones, lamenta la situación y explica que la empresa se encuentra en pérdidas. La intención de la matriz es continuar operando en el mercado español, pero con un enfoque diferente, lo que ha llevado a esta dolorosa y emocional reducción de personal.

Por Daniel