Lester Fernández, un apasionado ciclista cubano, fue reconocido por un niño en Burgos mientras recorría el camino de Santiago en bicicleta el año pasado. El pequeño se refirió a él como «el señor limpieza», en referencia al equipo de ciclismo KH-7, una empresa de productos de limpieza con la que Fernández había completado las tres Titan Desert de 2023. Estas incluyen la carrera en Almería, Arabia Saudí y la más famosa, la de Marruecos, a la que regresará desde este domingo hasta el viernes 3 de mayo.

Fernández es un ejemplo de determinación y superación en el deporte. A pesar de tener un 81% de discapacidad y moverse en silla de ruedas o con muletas debido a una vida llena de problemas de salud, incluyendo una necrosis en la tibia y el peroné que le dejó inerte la pierna izquierda, sigue siendo un apasionado ciclista. Su discapacidad no ha hecho más que agudizar su voluntad inquebrantable.

Como parte del equipo KH-7, Fernández volverá al desierto por segundo año consecutivo, en una prueba ciclista que atrae a grandes excampeones retirados, especialistas en bicicleta de montaña (BTT) y aficionados que llevan su pasión al límite. El equipo KH-7, compuesto por 40 ciclistas, es quizás el mejor anuncio de la prueba. En su pelotón están representados todos los perfiles de aquellos que se atreven a rodar por el calor del desierto durante seis días y casi 600 kilómetros de recorrido, dispuestos a disfrutar, sufrir y vivir una gran experiencia personal y colectiva.

Josep Betalú, aspirante a la victoria y veterano del equipo, busca deshacer el empate a cuatro victorias que comparte con Roberto Heras, ganador de otras tantas Vueltas a España. En la categoría femenina, la madrileña Pilar Fernández quiere estrenarse, avalada por su trayectoria en BTT.

El equipo KH-7 también cuenta con el capitán de ruta, Melcior Mauri, exganador de la Vuelta y subcampeón del mundo contrarreloj. Mauri, que ha participado en la Titan Desert unas 15 veces, señala que la carrera siempre sorprende con su capacidad para enganchar a los participantes.

Además de los ciclistas profesionales, la carrera atrae a otras personalidades, como los hermanos Javier y Sergio Torres, chefs con tres estrellas Michelin en Barcelona, y el chocolatero Lluc Crusellas, mejor chocolatero del mundo en 2022.

Este año, el equipo Kosner-Saltoki Home presenta un equipo de estrellas con la leyenda Miguel Indurain al frente. El equipo también incluye a Óscar Pereiro (ganador del Tour 2006), Luis León Sánchez, que se acaba de retirar del pelotón profesional, y el francés Sylvain Chavanel, ya un clásico de la Titan.

La carrera por el desierto atrae a una variedad de participantes, desde chefs con estrellas Michelin hasta músicos. Entre ellos se encuentra Oriol Bonet, el batería del grupo Love of Lesbian, otro amante del desierto que participa en carreras a pie o en bicicleta.

La Titan Desert es más que una simple carrera, es una experiencia personal y colectiva que desafía y emociona a sus participantes. Ya sea entre dunas de arena, montañas o caminos rocosos, los ciclistas deben navegar y superar los desafíos físicos y mentales que presenta el desierto. Es un escenario de superación personal, un lugar donde se forjan amistades y se crean recuerdos inolvidables. Año tras año, el desierto sigue llamando a los ciclistas, y ellos, desafiantes y valientes, continúan respondiendo a su llamada.