‘Vista de Delft’, de Vermeer, llega al Thyssen como joya del Mauritshuis

‘Vista de Delft’, uno de los dos paisajes urbanos conservados de Johannes Vermeer y una de las piezas más emblemáticas del Mauritshuis de La Haya, se exhibe en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza hasta el 10 de enero. Marcel Proust se refirió a esta obra como «el cuadro más bello del mundo».

Una salida excepcional de La Haya

El lienzo, realizado hacia 1660 o 1661, mide 96,5 por 115,7 centímetros y ha salido de La Haya en muy pocas ocasiones antes de su llegada a España. Junto a ‘La joven de la perla’, es la gran obra de referencia del Mauritshuis.

La pintura encabeza la exposición ‘Obras maestras de La Haya’, fruto de un intercambio por el que el museo neerlandés presta 25 obras maestras al Thyssen-Bornemisza.

Según explica Dolores Delgado, comisaria y conservadora de pintura antigua del Thyssen, el primer viaje de la obra tuvo lugar en 1921, cuando se mostró en el parisino museo Jeu de Paume y sedujo a Marcel Proust. Posteriormente se expuso en la Royal Academy de Londres, en 1929; en París, en A l’Orangerie en 1966 y en el Grand Palais en 1986; en la National Gallery de Washington en 1995, y en el Rijksmuseum de Ámsterdam en 2023.

Veinticinco maestros del Mauritshuis

Dolores Delgado y Mar Borobia han concebido una exposición de formato камерístico con obras del museo situado en la ciudad natal de Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza, el barón fallecido y esposo de Tita Cervera.

El aristócrata e industrial vendió en 1993 a España su colección por 350 millones de euros, equivalentes a 44.000 millones de las extintas pesetas. Su colección se había iniciado con pintura holandesa del siglo XVII.

La selección reúne piezas datadas entre 1615 y 1705, entre ellas dos obras de Rembrandt, además de trabajos de Ambrosius Bosschaert, Frans Hals, Hendrick Avercamp, Pieter Claesz, Gerard ter Borch, Jan Steen, Jacob Ruisdael, Pieter de Hooch y Nicolaes Maes.

Bodegones, paisajes y pintura de género

Las obras se distribuyen en tres salas dedicadas a los bodegones, la pintura de género, los paisajes y la colaboración entre Jan Brueghel el Viejo y Rubens. Ambos maestros de Amberes son autores de la tabla ‘El jardín del Edén con la caída del hombre’.

La muestra no incluye otras piezas destacadas del Mauritshuis, como ‘La joven de la perla’, también de Vermeer, ni ‘El jilguero’, de Carel Fabritius.

Una sala exclusiva para ‘Vista de Delft’

El recorrido concluye con una sala reservada únicamente para ‘Vista de Delft’. «Será una experiencia casi mística», afirma Delgado.

Vermeer, reconocido especialmente por sus interiores domésticos, pintó tres paisajes urbanos, de los cuales se conservan dos. En esta composición aparecen la Nueva Iglesia y la Vieja Iglesia de Delft, ciudad en la que el artista fue bautizado y enterrado.

Para la comisaria, la obra reúne todos los rasgos que definen a Vermeer: una atmósfera singular y un aura que ha impresionado a historiadores, artistas, literatos y críticos.

El intercambio con el Thyssen

Como contrapartida, el Thyssen presta al Mauritshuis otras 25 obras de maestros europeos poco habituales en los museos neerlandeses. Entre ellos figuran Antonello de Mesina, Bronzino, Lucas Cranach el Viejo, Durero, Van Dyck, El Greco, Ribera, Sebastiano del Piombo y Rogier van de Weyden.

Los directores de ambas instituciones, Guillermo Solana y Martine Gosselink, definen este intercambio como el resultado de «una historia de amor entre dos museos» y de la sintonía entre sus colecciones. Ambas pinacotecas han elaborado un catálogo conjunto que, según Solana, demuestra que todas las obras son «absolutamente ‘top’».