Vinicius celebra el primer gol ante el Bayern en el Allianz Arena.

El cambio de guardia en el Real Madrid: Vinicius eclipsa a Bellingham

El final de temporada tortuoso para el madridista Jude Bellingham sigue presentándose con desafíos crecientes. El inglés fue sustituido en el Allianz Arena durante el empate del Real Madrid frente al Bayern en la ida de las semifinales de la Champions League. Su actuación fue discreta, con escaso protagonismo ofensivo en un estadio que conocía bien de su etapa en la Bundesliga como jugador del Borussia Dortmund.

Bellingham no disparó a puerta en los 75 minutos que estuvo sobre el campo y fue sustituido por Brahim en el tramo final del partido, cuando el Real Madrid perdía por 2-1. El club insiste en que el jugador inglés llegó a Múnich todavía recuperándose de un virus estomacal que sufrió la semana pasada y que le impidió jugar en Anoeta. El entrenador Carlo Ancelotti aseguró en rueda de prensa que el cambio de Bellingham fue necesario debido a calambres, confirmando el bajón físico que atraviesa el futbolista. Bellingham comenzó la Champions League con fuerza, marcando en los cuatro primeros partidos, pero no ha anotado ningún gol en las últimas cinco eliminatorias.

A pesar de su sequía goleadora, Ancelotti se mostró satisfecho con la contribución de Bellingham al equipo. Afirmó que el jugador no pudo mantener el ritmo goleador de la primera mitad de la temporada debido a su estilo de juego, pero sigue aportando mucho al equipo en otros aspectos.

Desde su llegada, Bellingham ha estado en el punto de mira, especialmente tras su sorprendente comienzo goleador. Este comienzo aún le mantiene en la pelea por el pichichi, con el delantero del Girona, Artem Dovbyk, llevándole la delantera por dos goles. Las estrellas del vestuario blanco le acogieron con naturalidad, cediéndole protagonismo porque «se lo ganó a base de goles», según Carvajal. Sin embargo, una lesión en el hombro y una posterior sanción de dos partidos por expulsión en Mestalla frenaron su impulso.

La sequía de Bellingham ha coincidido con la explosión de Rodrygo y, sobre todo, de Vinicius. Ante esta situación, Ancelotti ha dado protagonismo al brasileño al colocarlo en el frente del ataque, permitiéndole aprovechar los espacios y ser el destino final de los pases de Kroos, Modric y compañía. «Vini ha aprendido a jugar en los espacios y a desequilibrar sin balón, lo que le hace más completo. Además, es muy frío frente al portero. Estoy muy contento con su evolución», señaló Ancelotti.

Vinicius, de 21 años, ha recuperado la ‘corona’ en el vestuario y lo ha celebrado asumiendo la responsabilidad de liderar el equipo. Esta temporada ya ha sumado 21 goles y 11 asistencias, destacando el doblete que anotó en el Allianz Arena. Estos dos goles confirman el sorpasso del brasileño y le devuelven al trono del conjunto blanco, que ya compartía en la pasada temporada con Karim Benzema.

Ancelotti ha gestionado los egos del vestuario de manera impecable, entregando el protagonismo en un primer momento al inglés y dando más peso a los brasileños en el segundo tramo de la temporada, a medida que los goles les devolvían a las portadas de los periódicos. Así, la inteligencia emocional del italiano ha sacado lo mejor del inglés primero y el poderío de los brasileños después.

A pesar de la toma de protagonismo de Vinicius, Ancelotti y el Madrid necesitarán la mejor versión de ambos, Bellingham y Vinicius, para superar al Bayern en el partido de vuelta en el Bernabéu. Los aficionados esperan el regreso goleador de Bellingham en la Champions, y Ancelotti está convencido de que Jude aún será decisivo en los partidos que restan. Bayern, por su parte, se marchó del Allianz convencido de que puede ganar a los blancos en su casa, algo que ya logró Thomas Tuchel con el Chelsea.