Max Verstappen, en acción en el circuito de Montreal

Verstappen se impone en el Gran Premio de Canadá bajo condiciones adversas

En el circuito Gilles Villeneuve de Montreal, una meteorología caprichosa propició una carrera de máxima incertidumbre en el Gran Premio de Canadá, la novena prueba del calendario. La lluvia intermitente obligó a tomar decisiones arriesgadas desde el muro y afrontar constantes alternancias en cabeza, con dos coches de seguridad en pista. No obstante, al final, el ganador fue el de siempre: Max Verstappen, quien subió al podio junto a Lando Norris y George Russell.

Este triunfo marca el sexto del neerlandés en la temporada y el 60º de su carrera en F1, además de ampliar su ventaja en el campeonato tras el abandono de sus dos principales rivales, Charles Leclerc y Sergio Pérez.

Desventura de Ferrari y recuperación de Alonso

En contraste, Carlos Sainz no logró acabar la carrera, completando un fin de semana desastroso para Ferrari. La Scudería, que venía con un impulso positivo después de la victoria de Leclerc en Mónaco, no logró mantener el rendimiento en Canadá. En el otro extremo, después de los fracasos en Mónaco e Imola, Fernando Alonso y Aston Martin tuvieron mejores sensaciones y el asturiano pudo consolidar su sexto puesto en la parrilla, con su compañero Stroll en la séptima posición.

Carrera de supervivencia

Después de la intensa lluvia que cayó media hora antes del inicio de la carrera, la FIA mantuvo el protocolo de salida habitual. Con la pista encharcada y la primera frenada a muy pocos metros, todos los pilotos extremaron precauciones.

Frente a la opción mayoritaria de iniciar la carrera con intermedios, los Haas apostaron por una estrategia diferente. Magnussen (14º) y Hülkenberg (18º), sin mucho que perder, optaron por neumáticos de lluvia, lo que les permitió escalar muchas posiciones, hasta nueve en el caso del danés, que llegó a rodar cuarto.

Pelea por la victoria y drama en Ferrari

Verstappen sorteó un trallazo del Red Bull que le distanció en su persecución de Russell, con Norris al acecho. La degradación empezaba a ser evidente y Alonso era uno de los que más sufría cuando los equipos anunciaron un nuevo frente de lluvia en pocos minutos.

Norris al ataque

Los McLaren volaban en pista y Lando Norris, ganador en Miami, puso la directa buscando su segundo triunfo del año. Sin complejos, el británico aprovechó el despiste de Verstappen para lanzarle un ataque fulminante. Casi sin respiro, repitió el guión con Russell, forzando el error del piloto de Mercedes, que cayó a la tercera posición al ser adelantado también por Max.

Ferrari, que comenzó con Leclerc y Sainz relegados a la sexta fila de parrilla y sin demasiadas expectativas, se la jugó en la parada de Leclerc, montando el compuesto duro. Un error de cálculo, ya que Charles perdió 44 segundos en solo dos vueltas y acabó abandonando la carrera, un absoluto jarro de agua fría para el monegasco.

Últimas vueltas de infarto

En la última vuelta saltaron chispas entre los Mercedes y la ‘guerra interna’ se resolvió a favor de George Russell, que completó el podio en Canadá. Alonso y Stroll, sexto y séptimo, dieron una alegría al propietario de la escudería, el canadiense Lawrence Stroll, en el gran premio de casa. Un atisbo de esperanza de cara a la próxima parada del Mundial, el GP de España, que se disputará del 21 al 23 de junio en el Circuit de Barcelona-Catalunya.