ventiladores y agua vaporizada para bajar la temperatura 9ºC

En una medida sin precedentes, la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) ha instalado dos nuevas marquesinas de autobús refrigeradas en los distritos de Moratalaz y Villaverde, en Madrid. Esta innovación, la primera de su tipo en el mundo, está diseñada para aliviar la incomodidad de los usuarios del transporte público que deben esperar autobuses a pleno sol durante los calurosos meses de verano.

La presentación de este proyecto piloto tuvo lugar este miércoles en el área intermodal de Pavones, donde se encuentra una de las nuevas paradas. El evento contó con la presencia de Borja Carabante, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad. Acompañado por el director gerente de EMT, Alfonso Sánchez, y el director general de JCDecaux en España, Carlos Barón, Carabante destacó que este proyecto mejorará la experiencia del cliente y los acercará más a los autobuses de la EMT.

Un avance significativo en confort urbano

Estas marquesinas refrigeradas, situadas en las áreas intermodales de Pavones y Villaverde Cruce, son las primeras en ofrecer un sistema de refrigeración para los viajeros. Desarrolladas por la empresa JCDecaux, cuentan con un circuito de agua fría y un ventilador, lo que permite la emisión de aire frío, en lugar de la vaporización de partículas. Este sistema de enfriamiento por evaporación y ventilación, que se activa con un botón situado en el interior de la marquesina, puede reducir la temperatura del ambiente hasta 9ºC, siempre y cuando la temperatura exterior sea mayor a 25ºC.

Además de este innovador sistema de enfriamiento, estas marquesinas están equipadas con un depósito de agua y una placa fotovoltaica que abastece a la marquesina de energía solar. Sin embargo, este avance en el confort urbano tiene un coste: cada nueva marquesina tiene un precio de 75.000 euros, casi diez veces más que una marquesina normal. Pero Carabante asegura que los costes bajarán a medida que el proyecto se extienda y se instalen más marquesinas de este tipo.

En cuanto a la sostenibilidad del proyecto, Carlos Barón, de JCDecaux, afirmó: «Este producto representa un avance significativo en la mejora del confort urbano y la sostenibilidad. Al utilizar la evaporación para enfriar de manera natural, no solo proporcionamos un refugio agradable durante los calurosos veranos madrileños, sino que también reducimos el consumo energético, siendo conscientes de nuestro compromiso con el medio ambiente».

Carabante también habló sobre el futuro del proyecto, señalando que se evaluará su evolución en los próximos meses y, dependiendo de los resultados, se considerará la posibilidad de instalar más marquesinas refrigeradas en la ciudad de Madrid, especialmente en las zonas de mayor afluencia de usuarios.

El proyecto ha sido recibido con entusiasmo por los ciudadanos de Madrid. Diana Cuéllar, vecina de Moratalaz y usuaria de la EMT, dijo: «Todo lo que sea para beneficio del ciudadano es bueno. Lo único que me preocupa es el vandalismo. Además, estoy segura de que cualquier persona que esté en otro distrito agradecería poder emplear estas paradas».