El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado de posible «elección amañada» los comicios presidenciales de Brasil en los que Luiz Inácio Lula da Silva venció el domingo al candidato ultraderechista Flávio Bolsonaro, quien todavía no ha reconocido su derrota.
«Tiene una pinta terrible. Me pareció terrible, una elección nefasta. No tomé partido por nadie, pero, francamente, dio la impresión de ser otra elección amañada. No me incliné por ningún bando, pero ante el mundo la imagen fue pésima. Ya sabes, las elecciones deben ser indiscutibles, y, a mi parecer, el panorama fue muy negativo», declaró este lunes el dirigente republicano.
Washington suspende el mensaje de reconocimiento
La Administración Trump ordenó detener el comunicado con el que Estados Unidos iba a reconocer oficialmente el triunfo de Lula en las elecciones brasileñas. La decisión llegó después de que Flávio Bolsonaro denunciara presuntas irregularidades tras perder la segunda vuelta y reclamara la anulación de los comicios.
De acuerdo con el diario brasileño Folha de S. Paulo, el Departamento de Estado ya había redactado la felicitación, conforme al procedimiento habitual ante elecciones en otros países. Sin embargo, recibió la instrucción de no divulgarla y de revisar la situación tras las acusaciones del candidato conservador. La embajada estadounidense en Brasil no ha informado de cuándo podría hacerse público el mensaje.
Lula obtuvo el 51,79% de los votos, frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro, una distancia de aproximadamente 4,43 millones de sufragios. Bolsonaro cuestiona que el magistrado del Tribunal Supremo Cristiano Zanin ampliara a última hora el horario de votación durante la jornada electoral.
Zanin fue abogado personal de Lula antes de ingresar en el Supremo y representó al líder izquierdista en sus procesos por corrupción. El presidente lo designó magistrado en 2023. Esta relación profesional ha alimentado las críticas de Bolsonaro, que ha acusado al mandatario y al juez de actuar como una mafia.
Los datos publicados por medios brasileños indican que solo 34.300 votos se registraron después de las cinco de la tarde, una cifra muy inferior a la diferencia de más de cuatro millones de votos entre los dos candidatos. El propio Bolsonaro había pedido con anterioridad prolongar la votación hasta las siete de la tarde, aunque únicamente en determinadas ciudades del sur y el sureste, como São Paulo.
Consecuencias diplomáticas de la decisión
La suspensión del comunicado estadounidense tiene repercusiones diplomáticas. No representa un desconocimiento formal del resultado electoral, pero sí demora el respaldo que Washington suele expresar al ganador de unas elecciones presidenciales.
Además, genera dudas sobre la postura que adoptará Trump frente a las denuncias de Flávio Bolsonaro. Su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, mantiene desde hace años una estrecha relación política con el presidente estadounidense.
Paralelismos con Estados Unidos y Brasil
La denuncia de Flávio Bolsonaro recuerda a la estrategia seguida por Trump tras su derrota ante Joe Biden en noviembre de 2020. El republicano cuestionó sin pruebas el resultado electoral e intentó revertirlo. Aquella campaña desembocó el 6 de enero de 2021 en el asalto al Capitolio por parte de una multitud de sus seguidores, que buscaba impedir la certificación de la victoria demócrata.
Dos años más tarde, Jair Bolsonaro siguió una dinámica similar en Brasil. Tras perder las elecciones de octubre de 2022 ante Lula, puso en duda la legitimidad del sistema electoral y sus simpatizantes exigieron una intervención militar. El 8 de enero de 2023, miles de seguidores del exmandatario invadieron las sedes del Congreso, el Tribunal Supremo y la Presidencia en Brasilia. La Justicia brasileña condenó posteriormente a Bolsonaro a 27 años de prisión por su participación en una trama golpista.
La reacción actual contrasta con la de 2022, cuando la Administración Biden fue una de las primeras en felicitar a Lula, mientras Jair Bolsonaro cuestionaba entonces su derrota y sus seguidores denunciaban supuestas irregularidades.
Reconocimientos de otros dirigentes
Varios presidentes latinoamericanos cercanos ideológicamente a Trump se han adelantado a Washington al reconocer el resultado. Entre ellos están Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia y dirigente conservador vinculado al entorno de los Bolsonaro, y José Antonio Kast, presidente de Chile, quien también felicitó a Lula por su triunfo.
Ambos mandatarios han optado por aceptar el resultado pese a sus discrepancias políticas con el presidente brasileño. Hasta este lunes, Javier Milei, presidente de Argentina, y Nayib Bukele, presidente de El Salvador, no se habían pronunciado.
El triunfo de Lula frena la reciente expansión de la derecha en la región, que había ganado terreno en países como Perú, Honduras y Colombia.
La Casa Blanca tampoco ha felicitado al vencedor de las elecciones celebradas el domingo en Serbia, donde fue derrotado otro aliado de Trump, el primer ministro Aleksandar Vucic.

