El viernes pasado, la reconocida farmacéutica Grifols publicó sus cuentas anuales consolidadas de 2023, según un comunicado emitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Estas cuentas, firmadas por su auditor, KPMG, incluían algunas salvedades. A pesar de haber presentado los resultados del año 2023 al mercado el pasado 29 de febrero sin auditoría, Grifols logró obtener la validación de la consultora antes de la fecha límite del viernes. Como resultado, las acciones de Grifols experimentaron un alza significativa, superando el 20% durante la sesión y cerrando en 8,30 euros por título, un aumento del 19,70%.

Las cuentas anuales de Grifols incluyen la integración con ImmunoTek, y el ratio de apalancamiento se establece en 6,3x. Con las cuentas ya auditadas, los activos totales de Grifols, incluyendo ImmunoTek, ascienden a 21,44 millones de euros, en comparación con los 21,32 millones de euros reportados en las cuentas del 29 de febrero.

Es importante mencionar que el pasado 29 de febrero, Grifols tomó la decisión de presentar sus resultados trimestrales sin el respaldo del informe firmado por sus auditores, KPMG. Esta decisión se tomó a pesar de que la compañía está inmersa en una investigación de la CNMV por supuestas prácticas contables dudosas. Esto ha generado un gran impacto en la cotización de la empresa, que ha perdido más del 42% de su valor en el año, y ha sido muy criticada por la confusión que han generado sus presentaciones a los analistas. Además, Grifols se encuentra a punto de enfrentar demandas legales en Estados Unidos y España.

No es común que una empresa presente sus cuentas sin auditar, especialmente cuando se encuentra en el centro de las dudas de los inversores y analistas. Un caso destacado de esto fue el de Bankia en la primavera de 2012, cuando la entidad, en medio de una crisis, decidió presentar sus cuentas sin la firma del auditor.

De hecho, estas han sido las últimas cuentas de Grifols auditadas por KPMG, ya que en una reunión general de accionistas se acordó que a partir del año 2024, Deloitte será la encargada de auditar las cuentas anuales de la compañía. Este cambio se debió a la necesidad legal de que Grifols cambie de firma de auditoría.

Además, estos han sido los últimos resultados anuales de Grifols con Raimon Grifols, Víctor Grifols Deu y Albert Grifols Coma-Cros ocupando cargos ejecutivos dentro de su consejo de administración. Este hecho se produce en medio de la crisis de la compañía de hemoderivados, tras la última ofensiva lanzada por Gotham City Research, que advierte de que las filiales Haema y BPC tendrían un acuerdo de financiación con el ‘family office’ Scranton.

El fondo bajista ha lanzado tres ofensivas contra la empresa de hemoderivados (9 de enero, 20 de febrero y 6 de marzo) y ha alertado en su último ataque de que Haema y BPC, filiales de Grifols, tendrían un acuerdo de financiación con el ‘family office’ Scranton. Esto ha llevado, de nuevo, al fondo bajista a cuestionar el compromiso de la firma de hemoderivados «con la transparencia, la integridad y la conducta ética«.

Por su parte, Moody’s ha decidido poner el rating de Grifols en revisión para una posible rebaja debido a la menor generación de caja y al retraso en publicar sus cuentas auditadas. Esta decisión también se debe a que se aproximan varios vencimientos de deuda para Grifols.

Por último, el presidente de la CNMV, Rodrigo Buenaventura, ha asegurado que el análisis de la información requerida a Grifols «está muy avanzado» y que la intención del organismo supervisor es hacer públicas sus conclusiones «lo antes posible».