Las operadoras estudian competir en el mercado de conectividad satelital
Telefónica, Vodafone, Orange y Deutsche Telekom han suscrito una carta de intenciones para analizar la presentación de una candidatura conjunta en la futura asignación de espectro destinado a servicios móviles por satélite en Europa. El objetivo es impulsar una opción europea frente a Starlink, la red de satélites de SpaceX, fundada por Elon Musk.
La propuesta busca ampliar la cobertura móvil en territorios donde las infraestructuras terrestres tienen limitaciones. El acuerdo, anunciado este lunes, supone un paso adelante respecto a los contactos preliminares que las cuatro compañías mantenían desde septiembre.
No obstante, la carta de intenciones no constituye todavía una alianza comercial definitiva ni asegura que las empresas vayan a presentar finalmente una oferta común en la futura licitación.
Conexión directa entre móviles y satélites
El proyecto está centrado en la tecnología Direct-to-Device (D2D), que permite conectar directamente los teléfonos móviles con satélites sin requerir antenas externas ni dispositivos específicos.
Este sistema facilitaría las comunicaciones en zonas rurales, áreas remotas y lugares con una cobertura insuficiente de las redes convencionales. También reforzaría las comunicaciones en situaciones de emergencia.
Un socio satelital todavía por elegir
Las cuatro operadoras pretenden combinar sus redes terrestres, su experiencia operativa y su capacidad comercial con la infraestructura de un socio satelital que aún no ha sido seleccionado. Su planteamiento pasa por desplegar en Europa los equipos terrestres necesarios, además de asumir tareas de coordinación y supervisión, sin invertir de forma directa en una constelación propia de satélites.
Acceso abierto para otros operadores
La iniciativa contempla que otros operadores móviles puedan acceder de forma abierta y no discriminatoria para comercializar servicios D2D. Según las compañías, este modelo contribuiría a fomentar la competencia, evitar la fragmentación del mercado y extender la conectividad satelital a un mayor número de usuarios.
El proyecto se integra en los esfuerzos de la Comisión Europea para reforzar la soberanía tecnológica y reducir la dependencia de proveedores extranjeros en infraestructuras estratégicas. La próxima asignación de frecuencias satelitales se considera una oportunidad para que las operadoras europeas desarrollen servicios propios y compitan en un mercado en el que Starlink ha adquirido relevancia.
La carta de intenciones aclara, además, que el proyecto no reemplazará los acuerdos satelitales que las compañías mantienen en la actualidad. Las operadoras continuarán evaluando la forma de integrar esta tecnología en sus redes móviles.
