La historia del cómic ha visto nacer numerosas obras maestras, y el más reciente es Amanecer roto, una creación del dibujante noruego Jason, publicada por Astiberri. Este cómic experimental, inusual y revolucionario, combina elementos de la cultura pop con referencias a la alta cultura, dando lugar a un mundo en el que se cruzan personajes tan dispares como Marge Simpson, Sigmund Freud y René Magritte.
Amanecer roto abre con una historia que puede describirse como una versión fallida de ‘First Dates’, protagonizada por dos pájaros. Esta primera historieta encapsula todo lo que el lector puede esperar del resto del cómic: una mezcla de melancolía, cultura pop, surrealismo y dibujo existencialista. A primera vista, puede parecer suave y sutil, pero rápidamente cae en un impacto súbito y poderoso.
La obra se desarrolla en mundos insólitos, protagonizados por personajes que incluyen a George Perec e Ionesco, un resumen de ‘Crimen y Castigo‘, Joyce, la muerte de ‘El Séptimo Sello‘ y Spock. Todos ellos aparecen en los capítulos de esta obra, que oscilan entre lo experimental y lo convencional.
El título, Amanecer roto, establece un tono poético que luego se socava a sí mismo en una serie de ejercicios dispersos de búsqueda artística. Es una obra intelectualoide y difusa en su comunicación, tal como le ocurre al propio protagonista de la primera historieta, que se queda sin habla y algo apesadumbrado.
Jason demuestra un dominio del trazo y una habilidad para contar historias que parecen haber escalado un grado de dificultad para no caer en la repetición. Sin embargo, la obra cae en una mezcla confusa de referencias y juegos formales. Lo más extraño es una entrevista incluida al final del libro en la que el autor confiesa no haber leído nada de Kafka, a pesar de que este último protagoniza una de las historias. Esto, sin lugar a dudas, es kafkiano, y algo peor.
No obstante, el valor del cómic no radica en su fidelidad a las fuentes de las que bebe, sino en su capacidad para jugar con ellas y reinventarlas. Amanecer roto es una obra que desafía las convenciones y se atreve a explorar nuevos territorios. Su originalidad radica en su capacidad para combinar referencias culturales de todo tipo y crear un mundo en el que todas ellas coexisten.
Al final, Amanecer roto es un cómic que invita al lector a sumergirse en una realidad alternativa en la que lo familiar y lo extraño se entrelazan. En sus páginas, la cultura pop se encuentra con la alta cultura, el surrealismo se mezcla con la melancolía, y los personajes más insólitos protagonizan historias que oscilan entre lo cómico y lo trágico.
En resumen, Amanecer roto es un cómic que rompe moldes y redefine lo que puede ser un cómic. Es una obra que tiene la capacidad de sorprender, desconcertar y, sobre todo, maravillar a sus lectores. Si buscas un cómic que sea diferente a todo lo que has leído antes, Amanecer roto es, sin duda, una opción que deberías considerar.

