Una tienda efímera de Shein.

El reconocido ‘marketplace’ chino de productos de moda, belleza y estilo de vida, Shein, se encuentra en el proceso de examinar la posibilidad de comenzar a cotizar en la Bolsa de Londres. Esta decisión surge como una alternativa ante los obstáculos que la empresa ha encontrado para una salida a bolsa en Nueva York.

Shein, con origen en China, pero con sede en Singapur actualmente, ha iniciado contactos serios para considerar la opción de Londres. Esto ante la posibilidad de que la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) de Estados Unidos no apruebe su salida a bolsa. De concretarse esta estrategia, sería la mayor salida a bolsa de una empresa china desde el debut en Wall Street de Didi, que llegó a la Bolsa de Nueva York en 2021, valorada en más de 68.000 millones de dólares (62.735 millones de euros).

El ministro de Finanzas británico, Jeremy Hunt, ha mantenido conversaciones con el presidente ejecutivo de Shein, Donald Tang, según informa Reuters. La oferta pública inicial de Shein, que se ha focalizado en la venta de prendas de moda a precios ultrabajos en más de 150 países, podría ser la segunda mayor de la historia de la Bolsa de Valores de Londres, según divulgó Sky News, citando a un banquero de mercados de capitales.

Shein es un gigante en el sector textil y de la moda a escala internacional. La empresa ha introducido nuevos esquemas de valor precio de las prendas, aprovechando los modelos desarrollados por firmas como Inditex, Mango o H&M, pero introduciendo elementos tecnológicos más avanzados y plantas de fabricación junto a los centros de decisión. La web de Shein es un ejemplo claro del modelo ‘fast fashion’ llevado al límite, con más ‘fast’ y menos ‘fashion’, haciendo del precio el elemento fundamental para atraer compradores.

Para competidores de Shein, la empresa es considerada más una firma tecnológica que de moda, al exprimir al máximo la información derivada de las ventas para acelerar la rotación de la oferta, que no está lastrada por el precio millonario de tiendas o costes salariales.

Shein ha intensificado su apuesta por el mercado británico para hacer frente a la competencia de Temu, del grupo Pinduoduo, una plataforma de comercio electrónico que ha replicado el modelo de Shein de vender productos baratos de fabricantes chinos a consumidores occidentales. Temu ha logrado en solo un año en EEUU una cuota similar a la de Shein.

Shein factura del orden de 23.000 millones de dólares. En la práctica, vende el doble que Inditex en internet, pero factura la mitad. Mientras, las grandes firmas de moda hacen esfuerzos para reposicionar sus marcas y alejarse del ‘sanbenito’ del ‘fast fashion’ y conquistar nuevos aromas de marca con mayores ínfulas.

El Gobierno británico no ha querido ni confirmar ni desmentir los contactos de manera oficial, pero la salida a bolsa de un gigante como Shein en Londres sería un gran espaldarazo para un mercado londinense de renta variable que ha ido a menos tras el Brexit.

Aunque es lógico que Shein mantenga EEUU como primera opción, por la importancia del mercado y la posibilidad de mayor volumen de negociación, si se mantienen los obstáculos legales y las reticencias estadounidenses a las empresas asiáticas la opción londinense podría ser aprovechada. Las bolsas de Hong Kong o Singapur son también opciones posibles.

A finales del pasado año, Shein habría registrado una solicitud confidencial para cotizar en Estados Unidos a través de una oferta pública inicial que podría tener lugar a lo largo de 2024, según indicaba la cadena CNBC. Una tramitación confidencial permite a las empresas comunicarse con la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y realizar los ajustes necesarios en la presentación al margen del escrutinio público.

Por Daniel