El Comité Olímpico Ruso (ROC) ha emitido una denuncia enérgica tras la confirmación por el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) de su suspensión. La organización deportiva rusa ha calificado la decisión como una «discriminación sin precedentes» contra sus atletas, quienes se ven sometidos a «criterios humillantes» para poder participar en los Juegos Olímpicos de París 2024.
En un comunicado publicado el viernes, el ROC acusó al TAS, con sede en Lausana, Suiza, de actuar como un «instrumento político» al servicio de Occidente. Según el ROC, el TAS ha «ignorado los numerosos argumentos jurídicos» presentados por Rusia en su defensa.
«El Tribunal Arbitral del Deporte ha perdido desde hace mucho tiempo su objetividad en todo lo relativo a Rusia», sentenció la organización rusa. El ROC argumentó que esta situación ha llevado a una «discriminación deportiva contra los rusos«, que ha alcanzado proporciones sin precedentes.
Además, el ROC también acusó al Comité Olímpico Internacional (COI) de «hacer todo lo posible para minimizar el número de deportistas (rusos) invitados» a participar en la cita olímpica de París, y de imponerles «criterios humillantes».
Los atletas rusos y bielorrusos pueden presentarse a los Juegos Olímpicos 2024 a condición de que «no hayan apoyado la ofensiva rusa en Ucrania y bajo bandera neutral«. Esta condición ha sido criticada por el ROC, que advirtió a las federaciones deportivas rusas sobre las posibles consecuencias legales de acatar estas exigencias del COI.
El ROC sostuvo que el respeto de estas condiciones del COI «puede constituir una violación de la legislación rusa«. En consecuencia, las federaciones que cumplan con estas exigencias podrían enfrentar «consecuencias jurídicas y otras consecuencias negativas».
La suspensión confirmada del ROC se añade a una serie de sanciones impuestas por el COI a finales de febrero de 2022, justo después del inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania. Estas sanciones incluyen la prohibición de toda competición internacional en suelo ruso y en la aliada Bielorrusia, así como la prohibición de todos los símbolos oficiales de los dos países en los terrenos de competición y en los podios mundiales.
La controversia entre el ROC, el TAS y el COI representa un importante desafío para los atletas rusos que esperaban competir en los Juegos Olímpicos de París 2024. Además, plantea preguntas sobre la intersección entre la política internacional y el deporte, y el papel de las organizaciones deportivas internacionales en la regulación de los comportamientos políticos de sus miembros.
