Inundaciones en La Granja d'Escarp (Segrià)

La campaña de riegos de los agricultores en las comarcas de Lleida ha comenzado este mes en una nota positiva, gracias a las lluvias providenciales que se han registrado en la región. Las precipitaciones, que se han registrado durante la Semana Santa en el Pirineo leridano, están en camino de establecer un récord en un mes de marzo. Este cambio climático es especialmente relevante después de dos años de sequía y con los acuíferos bajo mínimos.

En varios puntos de la región, como Espot, el pico de Salòria (Pallars Sobirà) y La Vall de Boí (Alta Ribaforça), se han registrado más de 130 litros de agua por metro cuadrado desde el pasado lunes hasta este domingo al mediodía, gracias a las precipitaciones. Las estaciones del Servei Meteorològic de Catalunya (SMC-Meteocat) han informado sobre las lluvias abundantes en las cabeceras de los ríos Ter y Freser, con 89,1 litros por metro cuadrado esta semana en el pluviómetro de Núria y otros 64,2 litros en el de Ulldeter, ambos en el Ripollès.

Sin embargo, a pesar de estas cantidades significativas, no parece que sean suficientes para mitigar las restricciones contra la sequía en las cuencas internas catalanas. En Espot, se han registrado 245,7 litros de agua por metro cuadrado; en Salòria, la acumulación de lluvia desde el lunes ha sido de 141,7 litros; y en La Vall de Boí, se han recogido 132,6 litros. En Viella, las precipitaciones también han sido generosas, aunque un poco menos, con 65,2 litros.

Este aumento en las precipitaciones ha provocado un aumento significativo en las reservas de agua en los embalses catalanes de la cuenca del Ebro, según el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la confederación hidrográfica. El pantano de Oliana, que suministra al canal d’Urgell, ha ganado 14 hectómetros cúbicos de agua desde el jueves. El presidente de los regantes de este sistema, Amadeu Ros, aseguró que solo con el agua que hay ahora embalsada, los agricultores de la zona tienen asegurados tres riegos esta campaña, que podrían llegar a ser incluso cuatro si el deshielo de la nieve se realiza correctamente.

Las intensas lluvias también han permitido que los embalses del Segre, del Pallaresa, el Ribagorçana y el aragonés Ésera hayan aumentado a 150 hm³ este mes, una mejora significativa en comparación con el año pasado. Sin embargo, la otra cara de la moneda han sido las inundaciones que han sufrido las fincas de La Granja d’Escarp, situada en la confluencia del Segre y el Cinca. La fuerza del agua ha derribado muros de contención y ha inundado superficies de cultivos, según ha comunicado el alcalde de la localidad, Manel Solé, a través de las redes sociales.

A pesar de los beneficios que las lluvias han aportado en términos de reservas de agua, la comarca de Lleida aún tiene que lidiar con las consecuencias negativas que las inundaciones han causado en algunas áreas. Como siempre, la naturaleza sigue siendo un factor crucial que puede afectar tanto positiva como negativamente a los agricultores de la región.

Por Daniel