La Bolsa de Madrid.

En la sesión bursátil del 5 de febrero de 2024, el principal índice de referencia de la bolsa española, el Ibex 35, cerró con una caída del 1.20% hasta los 9.941,30 puntos. El índice se vio lastrado por el abultado descenso experimentado por las acciones del Banco Santander, que se dejaron un 5% en su peor jornada en diez meses. Este descenso se produjo en medio de las alertas emitidas por los analistas financieros ante posibles sanciones que podrían derivarse de las noticias sobre las cuentas depositadas en el banco por parte de Irán.

El contrapunto positivo de la jornada lo puso la empresa Acerinox, que experimentó una subida destacada del 3,80%. No obstante, el farolillo rojo de la sesión fue para el Santander. La firmeza del dólar estadounidense en los mercados de divisas limitó las oscilaciones que podrían haberse producido en otros activos referenciados a la moneda estadounidense, como el oro, el petróleo o el bitcoin.

Los mercados de renta variable internacionales y los europeos en particular siguen estando pendientes de dos elementos fundamentales que acaparan la atención este 2024. Por un lado, se encuentra la evolución de los tipos de interés y la inflación. En este sentido, el consenso entre los analistas financieros es que junio será el mes clave de los tipos de interés, con la llegada de ajustes previsibles.

Por otro lado, está la cotización del dólar. Aunque la tendencia bajista del dólar se da por descontada, los operadores financieros esperan el momento oportuno para realizar operaciones, lo que exige una cierta dosis de paciencia para las apuestas bajistas para el billete verde.

Thomas Hempell, responsable de macroeconomía y estudios de mercado de Generali Investments, ha divulgado un interesante análisis en el que pronostica que 2024 seguirá siendo un año difícil para el dólar. Sin embargo, Hempell prevé que la moneda estadounidense se mantenga fuerte a corto plazo.

En su opinión, las tensiones en Oriente Próximo mantendrán al dólar como refugio seguro, mientras que el euro podría beneficiarse de la estabilización gradual de las perspectivas de crecimiento en la Eurozona. Sin embargo, Hempell apunta que «los recortes graduales del BCE mantendrán a raya cualquier rebote del euro», y estima un objetivo de final de año de 1,13 para el par EUR/USD.

Es importante recordar que este comentario sobre la evolución de la bolsa a corto plazo combina los datos del balance de la sesión con las opiniones de quien escribe y otras de analistas. En la renta variable influyen múltiples factores que configuran lo que los expertos definen como tendencia previsible, en continuo cambio y cuyo análisis debe ser holístico, global, crítico y multidisciplinar. Estas opiniones no son más que eso, opiniones, y deben ser tomadas como tales.

Por Daniel