El mundo ha sido testigo de una serie de intento de blanqueo de dinero que han estado acechando en los rincones oscuros de la economía global. En los últimos años, hemos visto cómo la cartera de Putin, que alberga las riquezas de la antigua Unión Soviética, ha sido objeto de una serie de intentos de lavado de dinero.
La semana pasada, el Kremlin anunció la confiscación de una villa en Francia, que se cree pertenece al empresario ruso Artur Ocheretny, el nuevo amor de la exmujer del presidente Vladimir Putin. Este hecho, según los informes de los medios locales, es parte de una investigación más amplia sobre una red de blanqueo de dinero ruso. Además de la villa, también se confiscó un apartamento en París, propiedad de la exmujer de Dmitry Peskov, portavoz del Kremlin.
Además, en Chipre, dos ciudadanos rusos fueron llevados a juicio, sospechosos de blanqueo de capitales. Esta acción fue ejecutada para extender su detención mientras los agentes del departamento de investigaciones penales de Limasol investigan el origen de la gran suma de dinero que tenían en su poder, aproximadamente un millón de euros. Tras recibir el aviso de los Estados Unidos, Letonia está investigando si sus bancos han ayudado a blanquear capital ruso para promover la interferencia política y electoral en varios países del mundo.
Los medios de comunicación rusos, estrechamente vinculados a los medios estatales y a los oligarcas del Kremlin, han publicado recientemente la noticia de la nominación de Ruben Vardanyan, un «empresario y figura pública», al premio Nobel de la Paz. Según los medios, un grupo de personas se dirigió al Comité Noruego del Nobel para defender la candidatura de Vardanyan por sus contribuciones a numerosas iniciativas científicas, educativas y humanitarias en Armenia y otros países.
Vardanyan, nacido en Ereván, la capital de Armenia, ha sido descrito por los medios rusos como un «ejemplo de paz», y se le ha elogiado por su «labor caritativa internacional». Sin embargo, según el Proyecto de Denuncia de la Corrupción y el Crimen Organizado (OCCRP), se cree que Vardanyan jugó un papel crucial en el blanqueo de capitales para la élite cleptocrática, incluyendo al padrino de una de las hijas de Putin, durante un periodo de 12 a 15 años.
El volumen de dinero blanqueado y transferido al exterior es asombroso. Se habla de miles de millones de dólares que han pasado a través de cuentas offshore y la trama del Troika Bank. En marzo de 2019, 22 miembros del Parlamento Europeo pidieron a la presidenta de la Comisión Europea que investigara a Vardanyan.
Vardanyan, uno de los hombres más ricos de Rusia, ha amasado su fortuna durante la década de capitalismo mafioso posterior a la desintegración de la Unión Soviética. En 2022, 46 miembros del Congreso de los Estados Unidos pidieron imponer sanciones personales a Vardanyan, Putin, todos los miembros del Gobierno ruso y algunos oligarcas.
En junio de 2023, a iniciativa del Servicio de Seguridad ucraniano (SBU), Vardanyan fue incluido en la base de datos ucraniana Peacemaker de personas que apoyan la ofensiva rusa. El SBU acusó a Vardanyan de «financiar la ofensiva rusa en territorios postsoviéticos».
No cabe duda de que Vardanyan no estará en la lista de favoritos para el Nobel. Este tipo de nominación promovida por los medios controlados por el Kremlin forma parte de una campaña de lavado de imagen de una de las personas más implicadas en la trama de blanqueo de capitales del régimen moscovita.
Por David Eidelmann, Economista y Politólogo.
