El viernes pasado, 9 de febrero, el conglomerado húngaro Ganz-MaVag comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) su intención de lanzar una oferta pública de adquisición (OPA) sobre la empresa española Talgo. Esta noticia se produjo con la expectativa de un acuerdo pendiente con la banca acreedora de Talgo, que aún no se ha materializado una semana después. La oferta de Ganz-MaVag valora a Talgo en 620 millones de euros, aunque advierten que «no existe certeza» de que esta operación pueda culminar con éxito.
Según informaciones periodísticas españolasy húngaras, Ganz-MaVag planea comprar Talgo a través de su filial DJJ, también especializada en la fabricación de trenes. Ganz-MaVag estaría participada por Magyar Vagon, un holding controlado por inversores privados relacionados con el presidente de Hungría, Viktor Orbán, así como por una empresa estatal.
El accionariado de Ganz-MaVag se divide casi a partes iguales entre un fondo de inversión, configurado por un entramado de sociedades que ocultan las verdaderas identidades de sus partícipes, y Corvinus International Investment, una sociedad pública dedicada a la financiación al desarrollo de Hungría, creada para coinvertir con empresas húngaras en el extranjero. Esta entidad pública es el equivalente húngaro de Cofides, su homólogo español.
Ganz-MaVag, según su página web corporativa, es el producto de la unión de dos empresas industriales húngaras en la década de los 50, aunque el origen de estas corporaciones se remonta al siglo XIX. Su principal actividad radica en la producción de dos tipos de estructuras de acero industrial. Durante varios años, el grupo empresarial estuvo controlado por el Estado húngaro, hasta su privatización en 1997. La filial Ganz Motor, controlada por Ganz-MaVag, se especializa en la fabricación de convoyes desde 1844.
Entre los firmantes del comunicado que confirmaba la intención de Ganz-MaVag de lanzar una OPA sobre Talgo, se encuentra Gyorgy Bacsa, un alto ejecutivo húngaro que participa en el consejo de administración de tres empresas en el país. Bacsa es miembro del consejo del Budapest Stock Exchange, la bolsa de Hungría, desde 2013. Además, Bacsa es consejero de la empresa gasista y petrolera Moll Group, que estaría detrás de los fondos para la OPA de Talgo.
El otro firmante de la nota enviada al regulador es András Tombor, persona de confianza del presidente húngaro. Tombor fue asesor del gabinete de seguridad durante el primer gobierno de Viktor Orbán, entre 1998 y 2002. En 2014, Tombor se convirtió en presidente del Consejo de Desarrollo de Tokaj Borvidék, una región vinícola de Hungría. En 2016, su nombre saltó a los medios húngaros con la compra de una participación en la agencia de publicidad Atmedia, a través de Visus Invest Kft., y el portal de noticias Mandiner, que acabó vendiendo para invertir en la industria de la aviación, sector en el que también trabaja Gyorgy Bacsa.
