Activistas suizas de la plataforma 'Klima Seniorinnen' celebran en Estrasburgo el fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

La historia de un grupo de mujeres jubiladas en Suiza que decidieron enfrentar a su gobierno por el cambio climático ha sido descrita como un desafío moderno de David contra Goliat. La saga comenzó en el verano de 2016, cuando una ola de calor extremo azotó el continente europeo. Con la preocupación por el aumento de este tipo de fenómenos y su impacto en la salud, estas mujeres decidieron que era hora de actuar. Fundaron la plataforma Klima Seniorinnen (Abuelas por el clima), que ahora cuenta con más de 2,000 miembros y ha logrado un hito histórico al conseguir que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condene a un país por su inacción frente a la crisis climática.

El grupo, compuesto por mujeres de más de 65 años, comenzó a reunirse en 2016 debido a la preocupación por el impacto de las olas de calor en su salud y la falta de acción de sus gobiernos para combatir la crisis climática. En solo tres meses después de su fundación, lograron recolectar más de 500 firmas para presentar una demanda contra el Consejo General de Suiza y varios departamentos del Gobierno implicados en las políticas medioambientales. Después de cuatro años presentando alegaciones en los diferentes tribunales de su país, finalmente, en octubre de 2020, decidieron llevar el caso hasta Estrasburgo con la ayuda de Greenpeace.

Su misión fue clara desde el principio. «Nuestra exigencia es simple: los gobiernos tienen la obligación de proteger nuestra salud frente a los impactos de la crisis climática», afirmó Rosmarie Wydler-Wälti, portavoz de la plataforma Klima Seniorinnen. Denunciaron la falta de compromiso de los gobiernos en la lucha contra la crisis climática y la ausencia de medidas efectivas, como la reducción de emisiones, para frenar el calentamiento global. También denunciaron la falta de protección a los ciudadanos frente a los eventos climáticos extremos y el total desamparo del sistema judicial suizo por negarse a atender sus quejas.

El caso de estas mujeres ha estado en los tribunales europeos durante cuatro años y casi una década en sus reivindicaciones. Este martes, finalmente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) se pronunció en favor de la demanda interpuesta por estas mujeres. Con 16 votos a favor y solo uno en contra, el tribunal condenó al gobierno de Suiza por su inacción frente a la crisis climática y reconoció que la falta de compromiso de los estados para abordarla supone una vulneración de los derechos humanos, ya que pone en peligro la salud y el bienestar de los ciudadanos.

Este es el primer fallo de este tipo en Europa y, según los expertos, podría sentar un precedente para exigir a los gobiernos de toda Europa que cumplan sus compromisos climáticos. La lucha de estas mujeres no solo representa una victoria histórica para ellas, sino que también puede ser clave para garantizar el bienestar de las generaciones futuras. «Estamos ante una victoria intergeneracional que demuestra la importancia de la solidaridad entre jóvenes y mayores», destacó la joven activista Catarina dos Santos Mota, del grupo ‘Youth4ClimateJustice’, durante la lectura de la sentencia en Estrasburgo.