Nuevas Generaciones del PP de Palencia rinde homenaje a Miguel Ángel Blanco
Nuevas Generaciones del PP de Palencia rindió este miércoles un homenaje al concejal de Ermua, Miguel Ángel Blanco, asesinado a manos de la banda terrorista ETA el 13 de julio de 1997. Cuando apenas quedan unos días para la celebración del vigesimoséptimo aniversario de su muerte, llevaron a cabo un acto en la calle Mayor de Palencia como una manera de «mantener vivo su legado».
### Acto de Homenaje en la Calle Mayor de Palencia
Este homenaje congregó a decenas de palentinos y consistió en la lectura del manifiesto de la Fundación Miguel Ángel Blanco, un minuto de silencio en memoria del edil vasco y la posterior ofrenda floral.
Bajo el lema ‘¡Tú y todos!’, la joven organización recordó que, hasta el secuestro de Miguel Ángel Blanco, ETA había asesinado a 777 inocentes entre los que se encontraban policías, guardias civiles, militares, jueces, políticos constitucionalistas, periodistas y ciudadanos de toda condición «que la banda convirtió en enemigos de su fanatismo identitario».
El presidente de NNGG Palencia, Alonso Nieto, señaló que Miguel Ángel Blanco fue «un joven de 29 años, bueno y comprometido con su tiempo y su sociedad, un ciudadano valiente que defendía sus ideas sin complejos«. »ETA le asesinó por su cobardía y su odio, no podía permitir que hubiera vascos que se sintieran también españoles y que mostrasen su compromiso contra la barbarie terrorista«, sentenció el joven popular.
Asistentes al evento también destacaron la importancia de mantener viva la memoria de las víctimas del terrorismo, subrayando la valentía y el compromiso de Blanco con la democracia y la libertad. La lectura del manifiesto por parte de NNGG Palencia puso énfasis en la necesidad de recordar a quienes dieron su vida en la lucha contra el terrorismo y en la defensa de los valores democráticos.
El minuto de silencio fue un momento de reflexión y respeto, donde los asistentes recordaron en silencio la figura de Miguel Ángel Blanco y su trágico final a manos de ETA. La ofrenda floral, que cerró el acto, simbolizó el respeto y la admiración de los palentinos hacia el concejal asesinado.
El acto se enmarca dentro de una serie de homenajes que se están organizando en diversas ciudades españolas para recordar el legado de Blanco. Estos eventos buscan no solo honrar su memoria, sino también concienciar a las nuevas generaciones sobre la importancia de la lucha contra el terrorismo y la defensa de los valores democráticos.
La figura de Miguel Ángel Blanco se ha convertido en un símbolo de la resistencia contra el terrorismo y la defensa de la libertad. Su asesinato marcó un punto de inflexión en la sociedad española, que se unió en una masiva protesta contra la violencia de ETA. La imagen de miles de personas en las calles, con las manos blancas levantadas, se ha convertido en un símbolo de la lucha por la paz y la justicia.
El homenaje en Palencia es un recordatorio de que la memoria de las víctimas del terrorismo debe ser preservada y honrada. Es un llamado a la sociedad para que no olvide el sacrificio de aquellos que dieron su vida en la lucha por la libertad y la democracia.
En el acto, se destacó también la importancia de la educación y la concienciación en la lucha contra el terrorismo. Los jóvenes tienen la responsabilidad de conocer y entender la historia para evitar que se repita. La memoria de Miguel Ángel Blanco y de todas las víctimas del terrorismo debe ser un faro que guíe a las futuras generaciones en la defensa de los valores democráticos y la libertad.
El presidente de NNGG Palencia, Alonso Nieto, subrayó la importancia de estos homenajes para mantener viva la memoria de las víctimas y concienciar a la sociedad sobre la amenaza del terrorismo. «No podemos permitir que el olvido borre el sacrificio de quienes dieron su vida por la libertad y la democracia», afirmó Nieto.
El acto en Palencia no solo fue un homenaje a Miguel Ángel Blanco, sino también a todas las víctimas del terrorismo. Fue un recordatorio de que la lucha contra el terrorismo es una responsabilidad de toda la sociedad y que la memoria de las víctimas debe ser preservada y honrada.
El legado de Miguel Ángel Blanco y de todas las víctimas del terrorismo es un testimonio de la valentía y el compromiso en la defensa de los valores democráticos. Su memoria debe ser un faro que guíe a la sociedad en la lucha contra el terrorismo y en la defensa de la libertad y la democracia.
El homenaje en Palencia es un ejemplo de cómo la sociedad puede unirse para honrar la memoria de las víctimas del terrorismo y para reafirmar su compromiso con la libertad y la democracia. Es un recordatorio de que la lucha contra el terrorismo es una responsabilidad de todos y que la memoria de las víctimas debe ser preservada y honrada.
La figura de Miguel Ángel Blanco se ha convertido en un símbolo de la resistencia contra el terrorismo y la defensa de la libertad. Su asesinato marcó un punto de inflexión en la sociedad española, que se unió en una masiva protesta contra la violencia de ETA. La imagen de miles de personas en las calles, con las manos blancas levantadas, se ha convertido en un símbolo de la lucha por la paz y la justicia.
El homenaje en Palencia es un recordatorio de que la memoria de las víctimas del terrorismo debe ser preservada y honrada. Es un llamado a la sociedad para que no olvide el sacrificio de aquellos que dieron su vida en la lucha por la libertad y la democracia.
En el acto, se destacó también la importancia de la educación y la concienciación en la lucha contra el terrorismo. Los jóvenes tienen la responsabilidad de conocer y entender la historia para evitar que se repita. La memoria de Miguel Ángel Blanco y de todas las víctimas del terrorismo debe ser un faro que guíe a las futuras generaciones en la defensa de los valores democráticos y la libertad.
El presidente de NNGG Palencia, Alonso Nieto, subrayó la importancia de estos homenajes para mantener viva la memoria de las víctimas y concienciar a la sociedad sobre la amenaza del terrorismo. «No podemos permitir que el olvido borre el sacrificio de quienes dieron su vida por la libertad y la democracia», afirmó Nieto.
El acto en Palencia no solo fue un homenaje a Miguel Ángel Blanco, sino también a todas las víctimas del terrorismo. Fue un recordatorio de que la lucha contra el terrorismo es una responsabilidad de toda la sociedad y que la memoria de las víctimas debe ser preservada y honrada.
El legado de Miguel Ángel Blanco y de todas las víctimas del terrorismo es un testimonio de la valentía y el compromiso en la defensa de los valores democráticos. Su memoria debe ser un faro que guíe a la sociedad en la lucha contra el terrorismo y en la defensa de la libertad y la democracia.
El homenaje en Palencia es un ejemplo de cómo la sociedad puede unirse para honrar la memoria de las víctimas del terrorismo y para reafirmar su compromiso con la libertad y la democracia. Es un recordatorio de que la lucha contra el terrorismo es una responsabilidad de todos y que la memoria de las víctimas debe ser preservada y honrada.
