El silencio de Óscar Puente tras el caos de los Cercanías catalanes en plenas elecciones autonómicas

El domingo pasado, en un giro sorprendente de acontecimientos, el ministro Óscar Puente, un usuario frecuente y beligerante de las redes sociales, mantuvo un silencio ensordecedor en medio de una crisis que afectaba directamente a su cartera. Puente, que se ha declarado a sí mismo como un provocador en las redes sociales, una vez causó una crisis diplomática con Argentina tras un altercado con Milei.

El detonante de esta crisis fue un robo de cobre en la infraestructura de los trenes de cercanías catalanes, lo que provocó graves problemas de transporte en la región durante una jornada de elecciones clave. Los problemas de transporte se produjeron en un momento crítico, ya que la región estaba celebrando unas elecciones que finalmente ganó el PSC de Salvador Illa.

Casi todos los candidatos hicieron referencia a los problemas de transporte del día. Dos partidos políticos, ERC y Junts, intentaron prolongar el tiempo de votación presentando recursos a las Juntas Electorales, pero sus solicitudes fueron rechazadas.

Además, hubo discrepancias en la explicación de la crisis entre las distintas administraciones. Mientras que desde el Gobierno central no se descartaba que se tratara de un sabotaje intencionado, desde la Generalitat se investigaba como un incidente normal, a pesar de ser la mayor incidencia en dos años.

Sin embargo, el ministro Puente no tocó este tema en sus redes sociales. En su cuenta de la red social X, antes conocida como Twitter, solo retuiteó dos comentarios sobre las obras en la estación de Cáceres y lanzó otros dos mensajes propios. Uno de ellos era una imagen de la clasificación de la Liga Hypermotion (Segunda División de fútbol) con el Real Valladolid en primera posición, y el otro un mensaje de felicitación al PSC y a Salvador Illa por su victoria en las elecciones catalanas.

El ministro destacó que el resultado electoral en Cataluña era una «gran esperanza de futuro para Cataluña y para España» y que las «políticas de diálogo y reconciliación dan resultado». Enfatizó que «hoy España, desde el respeto a su diversidad, está más unida y es más fuerte». No mencionó en sus publicaciones los problemas de transporte en Cataluña.

Mientras tanto, la crisis de transporte continuó el domingo por la noche, incluso mientras se realizaba el recuento de votos. Se llegó a un acuerdo sobre los servicios ferroviarios disponibles a partir del lunes tras una reunión para acordar un plan de transporte en Rodalies.

Según un comunicado de la Delegación del Gobierno en Cataluña, los trenes de las líneas R1 y RG1 circularían hasta Badalona (Barcelona) y, allí, los pasajeros serían dirigidos al Metro. La R4 Nord funcionaría hasta la estación barcelonesa de Fabra i Puig, con tres trenes por hora y sentido entre Manresa (Barcelona) y dicha estación.

Sin embargo, el secretario de Movilidad de la Generalitat, Marc Sanglas, calificó el plan de Renfe y Adif como insuficiente y pidió una auditoría de toda la red. Según Sanglas, algunas líneas de Rodalies volverían a la normalidad el lunes, pero el plan presentado por Renfe para la R4 y la R3 era insuficiente.

Sanglas rechazó la teoría de un supuesto sabotaje que habría provocado el incidente y subrayó que aún existen problemas en la red de Rodalies: «El desastre de Rodalies sigue existiendo y no sé si es una cuestión de batir récords», concluyó.