El esperado enlace de dos gigantes de las telecomunicaciones españolas, Orange España y MásMóvil, está a punto de ser realidad. Tras dos años de preparativos, la próxima semana esperan obtener la aprobación de la Comisión Europea a su fusión en el mercado español. A partir de ahí, confían en obtener las autorizaciones del Gobierno español y ejecutar los últimos detalles regulatorios y financieros en unas pocas semanas. El objetivo es cerrar totalmente la operación antes de abril.
La fusión de Orange y MásMóvil dará lugar a una nueva compañía de telecomunicaciones de gran envergadura. La entidad resultante tendrá un valor estimado de unos 18.600 millones de euros, lo que la convierte en la mayor teleco por número de clientes del mercado español, desbancando a Telefónica. Los accionistas de ambas compañías compartirán las acciones del nuevo grupo a partes iguales. Este equilibrio 50/50 se ha logrado mediante un complejo juego de equilibrios financieros para compensar las diferentes valoraciones de cada una de las empresas.
Sin embargo, este equilibrio inicial parece destinado a romperse, y todo indica que Orange acabará tomando el control de la nueva compañía. El acuerdo de fusión de 2022 ya contemplaba la posibilidad de que Orange adquiera una posición mayoritaria con el tiempo. En la presentación de los resultados anuales de 2023, Orange destacó que se reserva el derecho a adquirir un 1% adicional en un plazo de 24 a 42 meses desde el cierre de la fusión. Aunque la adquisición de este paquete adicional es una «opción», Orange comenzará a tomar medidas inmediatas para facilitar su ejecución.
Para facilitar un equilibrio del 50% en la valoración de la empresa resultante, la nueva ‘joint venture’ se endeudará con un préstamo multimillonario para pagar un ‘superdividendo’ a los accionistas de Orange y los de MásMóvil. Orange recibirá alrededor de 4.200 millones de euros y MásMóvil unos 1.650 millones. La consejera delegada de Orange, Christel Heydemann, ha indicado que la intención de la empresa es no distribuir estos 4.200 millones entre sus accionistas y guardarlos para poder ejecutar esa compra adicional con la que tomar el control de la futura fusión Orange-MásMóvil.
Orange y MásMóvil tienen previsto concluir la fusión en el primer trimestre de este año. «Desde el día siguiente del cierre de la operación empezaremos a trabajar como una sola compañía», afirmó el consejero delegado de Orange España, Ludovic Pech. Pech también destacó que los «dividendos excepcionales se quedarán en manos de Orange para poder utilizarlo para una eventual toma de control de la ‘joint venture’. Orange sigue apostando por España y tenemos esa opción».
Por el momento, el acuerdo de fusión con MásMóvil no contempla ningún ajuste laboral. Se espera que las sinergias de 450 millones de euros anuales a partir del cuarto año tras la fusión se produzcan únicamente por las economías de escala y el plan industrial, no por recortes de plantilla.
A las puertas de la fusión con MásMóvil, Orange ha conseguido recomponer su negocio en el mercado español tras cuatro años consecutivos de caídas en las ventas de servicios. Orange España registró una facturación total de 4.698 millones de euros el año pasado, lo que supone un incremento del 1,1% y su primer aumento de ventas anual desde 2018.
Este aumento en las ventas ha sido impulsado por la creciente actividad en sus negocios de servicios de comunicación y de venta de dispositivos, a pesar de la caída del negocio mayorista. El mercado español concentró más de un 10,6% de todos los ingresos del Grupo Orange.
Además de mejorar sus ventas, Orange también mejoró su rentabilidad en línea con las previsiones del grupo. El beneficio bruto de explotación después de arrendamientos (ebitdaal) fue de 1.246 millones de euros, un 12,2% más que los 1.111 millones de euros del año anterior. Orange cerró el año con 21,65 millones de clientes, un 3,5% más, con 17,71 millones de usuarios de servicios móviles y 3,93 millones de banda ancha fija. La plataforma de TV de Orange contó con 1,31 millones de abonados al final del año pasado, un 8,6% más.
A pesar de la mejora general del negocio en el conjunto del año, Orange España experimentó una ralentización en la segunda mitad del año. La compañía ya sufrió un estancamiento de la facturación en el tercer trimestre y registró una caída de los ingresos del 0,5% en el último trimestre del año. Las ventas del negocio mayorista cayeron un 16%, hasta 197 millones, lo que no fue compensado por el aumento del 1,5% de los ingresos por retail, hasta 802 millones.
