La revolución de la Inteligencia Artificial Generativa: Un nuevo paradigma para la cadena de suministro
Sin vacilar ni un instante, Jaime Rodríguez Lagunas, líder global del área de datos e inteligencia artificial para la cadena de suministro dentro de Accenture, afirma que ninguna tecnología ha impactado tanto y tan rápido como la inteligencia artificial (IA) generativa. La IA generativa, destaca, ha eclipsado incluso a la tecnología ‘blockchain’ y al emergente metaverso en términos de su impacto en las empresas. Desde su perspectiva, esta es una noticia extremadamente positiva.
Entendiendo la cadena de suministro y el rol de la Inteligencia Artificial
Para entender el impacto de la IA en el mundo de los negocios, primero debemos comprender qué es la cadena de suministro. Esta se refiere a todo el proceso que va desde la adquisición de los materiales necesarios para fabricar un producto, pasando por la ingeniería, la investigación y desarrollo (I+D), la fabricación y la distribución, hasta la venta al cliente final. Este flujo de actividades no solo determina los costos de venta de un producto, sino también la distribución y generación de demanda.
La IA juega un papel crucial en este proceso. En un entorno tan altamente competitivo y volátil como el actual, la capacidad de explotar el valor de los datos se ha convertido en un recurso esencial y una ventaja competitiva para las organizaciones. A través de la IA, las empresas pueden obtener visibilidad en tiempo real de sus operaciones, identificar riesgos potenciales y ajustar sus estrategias de manera más proactiva. De hecho, desde el lanzamiento de ChatGPT, el interés por la IA ha provocado una expectativa e interés sin precedentes: un 97% de los ejecutivos reconocen que la IA generativa obligará a sus organizaciones a modernizar su infraestructura tecnológica.
Entonces, ¿qué hace tan atractiva a la IA generativa? Rodríguez Lagunas destaca tres capacidades clave: la comprensión del contexto, la capacidad conversacional y la generación de contenido nuevo con niveles de calidad humanos. Gracias a estas capacidades, muchas de las tareas que antes tardaban semanas en completarse ahora se pueden lograr en minutos.
En el ámbito específico de la cadena de suministro, se estima que la IA afectará al 43% de todas las horas de trabajo. Esto se dividirá entre la automatización de tareas (29%) y la complementación de las mismas (14%).
El futuro del trabajo y la necesidad de inversión en formación
Un tema frecuentemente discutido es el impacto de la IA en los puestos de trabajo. Si bien existe preocupación acerca de si la IA reemplazará a los humanos en ciertas tareas, como la vigilancia o el manejo de máquinas, Rodríguez Lagunas considera que habrá una transformación en los puestos de trabajo más que una eliminación de los mismos. A pesar de que algunos trabajos pueden desaparecer, esto no es algo nuevo y ha estado ocurriendo desde la revolución industrial. En lugar de desaparecer, el papel humano en la cadena de suministro simplemente cambiará.
Este cambio, sin embargo, requiere inversión en formación. Las empresas necesitarán re-entrenar a sus trabajadores y ver hacia dónde pueden enfocarlos para obtener más valor. A pesar de las preocupaciones sobre la falta de profesionales en algunas áreas, muchas empresas ven la IA como una solución a este problema, ya que puede ayudar a compensar la falta de recursos humanos.
Aplicaciones prácticas y el futuro de la Inteligencia Artificial
En términos de aplicaciones prácticas, la IA puede mejorar la planificación de la demanda a través de ‘chatbots’ que pueden analizar grandes cantidades de datos no estructurados en un segundo. Con una empresa de gran consumo, por ejemplo, se ha creado un asistente que toma decisiones mucho más rápido cuando hay desviaciones. También existen soluciones que pueden analizar requisitos empresariales, patrones históricos y sugerir estrategias de negociación.
El interés en la IA es muy alto, y Rodríguez Lagunas afirma que todas las compañías quieren empezar a probarla. A pesar de los posibles riesgos asociados con el uso de los datos y la necesidad de una Inteligencia Artificial responsable, no hay razón para temer, ya que, según Rodríguez Lagunas, esta tecnología ha venido para quedarse.
