El zoólogo Lluis Cardona, experto en políticas de conservación y de biodiversidad de la Universitat de Barcelona.

Optimismo y desafíos en la conservación de la biodiversidad en España: Una conversación con el zoólogo Lluís Cardona

Lluís Cardona, zoólogo de la Universitat de Barcelona (UB), ha dedicado toda su vida a la conservación de la biodiversidad, con particular enfoque en las especies del Mediterráneo. Tras años de trabajo, Cardona se muestra esperanzado, «Queda mucho por hacer, pero vamos por buen camino», afirma.

Cuando mira a la naturaleza, Cardona ve una resiliencia asombrosa. «La naturaleza es mucho más sabia y resiliente de lo que creemos. Y eso es algo maravilloso», observa.

La situación actual de la biodiversidad en España

Aunque es fácil adoptar una visión pesimista, Cardona sostiene que, si se observa la evolución de los últimos 50 años, la mejora es notable. «Desde los años 70 hasta ahora, salvo en casos como los insectos, las mejoras han sido espectaculares», apunta.

El balance es, sin embargo, agridulce. Mientras que algunas especies continúan enfrentando dificultades, otras han mejorado considerablemente. En la década de 1970, el águila imperial y el quebrantahuesos estaban al borde de la extinción. «Ahora, en cambio, vemos que han conseguido volver a remontar», señala Cardona.

En su perspectiva, la humanidad ha cometido dos grandes errores en su relación con la naturaleza: explotar algunas especies más allá de lo que su demografía permite y olvidar la existencia de otras especies al interactuar con nuestro entorno. Sin embargo, Cardona también destaca cómo se han corregido algunos de estos errores.

Logros y desafíos en la conservación

En los últimos años, se han puesto en marcha numerosos programas de conservación y restauración. En España, el gran logro ha sido la conservación de las especies de grandes vertebrados terrestres como el lobo, el lince, el oso, el ciervo, o el corzo.

El caso del lince ibérico es especialmente emblemático. «En muy pocos años hemos pasado de tener esta especie prácticamente al borde de la extinción a ver cómo se está consiguiendo recuperar», señala Cardona.

Otro animal emblemático en la conservación es la tortuga. Según Cardona, las poblaciones de tortugas marinas están mucho mejor que hace tres décadas. Aunque las tortugas siguen estando muy amenazadas por fenómenos como la ingesta de plásticos, las cifras demográficas son positivas.

Para que un programa de conservación sea exitoso, Cardona sostiene que son necesarios dos elementos clave. Primero, identificar los factores de amenaza demográficos más relevantes. Segundo, poder influir en esos factores de amenaza.

En este proceso, el dinero juega un papel esencial. «Se necesitan fondos para obtener información científica y diseñar el programa en sí», explica Cardona. Sin embargo, advierte que no todas las acciones de conservación exitosas son costosas, ni todos los programas caros tienen éxito.

En última instancia, Cardona sostiene que necesitamos cambiar nuestra relación con la naturaleza para garantizar la salud del planeta. «El gran reto es conseguir que nuestra existencia no sea hostil para el resto de vida salvaje», concluye. «Debemos incorporar la mirada de la conservación y el respeto a la naturaleza en todo lo que hacemos».