Cisco García durante la presentación de la carrera Wings For Life en la base de Red Bull Allinghi, en Barcelona.

La vida de Cisco García, nacido en Córdoba en 1982, cambió radicalmente tras un accidente de snowboard en 2015. Una lesión medular seria lo dejó en silla de ruedas, pero eso no detuvo su espíritu deportivo y competitivo. Hoy en día, es el subcampeón de España Individual y del mundo por equipos de tenis en silla. Sin embargo, su impacto va más allá de su rendimiento deportivo; ya que ha utilizado su plataforma para inspirar a otros a través de su podcast, charlas motivacionales y su libro ‘Irrompible’.

Uno de los desafíos que Cisco enfrentó tras su accidente fue la forma en que la gente comenzó a verlo. «Cuando te quedas en silla de ruedas, la gente te mira y no ve nada más allá de la silla. Dejas de ser abogado, deportista, cualquier cosa para ser simplemente una persona en silla. Da mucho coraje», explica. A pesar de este desafío, Cisco ha mantenido una actitud perseverante, inconformista y luchadora, que es evidente tanto en su carrera deportiva como en su trabajo de motivación.

Aproximadamente un año después de su accidente, Cisco comenzó a utilizar Instagram para mostrar al mundo que seguía siendo la misma persona activa, alegre y capaz que era antes de la lesión. En este proceso, decidió probar el tenis, un deporte que había jugado antes de su accidente. Aunque el tenis adaptado es considerado un deporte difícil, para Cisco, era una manera de recuperar la ilusión. Pero fue mucho más que eso. En poco tiempo, se convirtió en uno de los mejores tenistas en silla en España, y estuvo a punto de participar en los Juegos Paralímpicos de Tokio. Ahora, su máxima aspiración es calificar para los Juegos Paralímpicos de París este verano.

Además de su éxito en el tenis, Cisco ha podido llevar una vida plena y aventurera. Ha viajado a lugares como Tailandia y Sri Lanka, juega torneos de tenis en todo el mundo, y se encarga de cuidar a sus hijos. «Al principio fue duro, pero yo diría que al año más o menos de haber tenido el accidente dejé de tener bajones por la silla. Lo había naturalizado», explica.

Cisco ha utilizado su plataforma para concienciar sobre las limitaciones que pueden enfrentar las personas en sillas de ruedas y para demostrar que es posible llevar una vida plena e inspiradora a pesar de los desafíos. Como parte de sus esfuerzos, se ha convertido en un embajador de Wings for Life World Run, una carrera benéfica que recauda fondos para la investigación de lesiones de la médula espinal.

Para Cisco, participar en la Wings For Life World Run no es solo una manera de recaudar fondos para una buena causa, sino que también tiene un significado emocional profundo. «En 2016, estaba todavía en el Hospital de Parapléjicos de Toledo cuando oí hablar por primera vez de la carrera. Fue lo primero que hice al salir. Participé acompañado de todos mis amigos y sentí que no todo estaba perdido, me devolvió la ilusión y me recordó que seguía teniendo una vida”, rememora.

La carrera, que se celebra simultáneamente en 165 ciudades, tiene una particularidad: no tiene una meta única. En su lugar, 30 minutos después de la salida, un coche virtual empieza a perseguir y poco a poco adelantar a los corredores que deberán descargarse la aplicación de la carrera para compartir su localización y registrar sus marcas.

Ya sea a través de su carrera deportiva, su trabajo de motivación o su participación en eventos como la Wings For Life World Run, Cisco García está demostrando que, con determinación y perseverancia, no hay límites para lo que se puede lograr.