Pérdidas moderadas en Wall Street con el foco en el desplome del banco SVB

silicon valley bank

Mala semana para la banca que deja «mucho más cuestiones que respuestas» entre los inversores frente al temor de que se generen «nuevos efectos dominó en el campo financiero».

Silvergate Bank, un banco estadounidense experto en el negocio en criptodivisas, anunció el miércoles su quiebra y, como resulta lógico, sus títulos se hundieron en Wall Street. “A la luz de la evolución reciente del campo y de la normativa, Silvergate cree que el más destacable sendero a continuar es el cese ordenado de las operaciones y la liquidación facultativa del banco”, señaló en un aviso.

El plan de disolución y liquidación de Silvergate incluye el reembolso íntegro de todos y cada uno de los depósitos a los clientes del servicio. Según informó la entidad, asimismo estudia la “mejor forma” de solucionar las reclamaciones y “proteger el valor residual de sus activos, incluida su tecnología patentada y sus activos fiscales”, si bien no explicó de qué manera piensa llevarlo a cabo.

‘IN CRESCENDO’

Pese a lo negativo de la novedad, el encontronazo de lo ocurrido con Silvergate Bank en la época de semana fue parcialmente con limite en el mercado. En verdad, aun el bitcoin soportó el tipo, algo que no ocurrió con la criptodivisa -que perdió los 20.000 dólares estadounidenses– ni con las bolsas mundiales -que se hundieron– a fines de semana, frente las malas novedades similares con otro banco estadounidense, Silicon Valley Bank (SVB).

La situación de SVB nos ten en cuenta que muchas instituciones están juntando enormes pérdidas no efectuadas en sus carteras de renta fija

Con base en California, SVB proporciona financiación a startups y nuevos proyectos relacionados con la tecnología. El banco se cayó un 60% el jueves tras comunicar que ampliará capital en 1.750 millones de dólares americanos y además de esto va a recibir otra inyección de capital de 500 millones de dólares estadounidenses por la parte de General Atlantic, un fondo de inversión que tiene una angosta relación con la entidad.

En un folleto para inversores, Silicon Valley Bank explicó que precisa los capital para tapar un orificio de 1.800 millones de dólares estadounidenses causado por la venta de una cartera de bonos deficitaria de 21.000 millones de dólares estadounidenses, compuesta eminentemente por títulos del Tesoro estadounidense.

CONTAGIO Y FED

El interrogante en este momento es hasta qué punto se puede ocasionar un contagio en el ámbito bancario y exactamente en qué medida lo ocurrido, en un caso así en Silicon Valley Bank, puede verse en otras entidades. Llegados a este punto, los especialistas diseccionan la actuación de la la Reserva Federal (Fed) y el pernicioso efecto de su ritmo despiadado de subidas de tipos en las entidades financieras.

Si bien pudiese parecer que las beligerantes subidas de tipos son algo positivo para los bancos, los investigadores van mucho más allí y hacen una lectura en hondura. El inconveniente, dicen, es que las entidades están ofertando géneros de interés mucho más altos a los clientes del servicio para eludir perderlos a manos de la rivalidad. No obstante, no están bien posicionadas para llevarlo a cabo pues han concedido un elevado número de préstamos en un largo plazo y bajo interés que prosiguen atentos.

Los bancos pequeños y medianos podrían hallarse en una situación singularmente frágil, advierte ‘Bloomberg’ en un producto. «La subida de las clases de interés dejó a los bancos cargados de bonos a bajo interés que no tienen la posibilidad de venderse a toda prisa sin padecer pérdidas. Conque si bastantes clientes del servicio apelan a sus depósitos al unísono, se corre el peligro de hacer un círculo vicioso«.

Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, enseña que, si bien teóricamente el incremento de las clases de interés habría sido una bendición para el ámbito bancario, el inconveniente es que las tasas subieron bastante veloz.

«Y en este momento, con la inflación en máximos de múltiples décadas, los depositantes bancarios solicitan una mayor compensación por sus depósitos y, para pagarlos, los bancos podrían verse obligados a vender sus activos«, enseña esta especialista.

«Pero estos activos tienen que venderse con una pérdida severa, pues sus votaciones cayeron seriamente desde sus escenarios mucho más altos, como producto de un ajuste belicoso de la Reserva Federal (Fed)», añade.

«VULNERABILIDADES EN EL SISTEMA EN GENERAL»

Desde AJ Bell, su directivo de inversiones, Russ Mould, admite que, en un campo bancario poderosamente interconectado, «no es moco de pavo compartimentar este género de hechos, que con frecuencia revelan inseguridades en el sistema por norma general».

«Dado que la colocación de acciones de SVB haya ido acompañada de una venta masiva de su cartera de bonos es fundamento de preocupación. Varios bancos tienen enormes carteras de bonos y el incremento de los modelos de interés provoca que pierdan valor; la situación de SVB nos ten en cuenta que muchas instituciones están juntando enormes pérdidas no efectuadas en sus carteras de renta fija«, apunta.

Guy de Blonay, administrador de inversiones y renta variable financiera en Jupiter AM, enseña que la desinversión en bonos se realizó para contemplar una esencial salida de depósitos. En este sentido, añade que Silicon Valley Bank tiene una composición de cómputo menos diversificada que varios enormes bancos universales y está mucho más expuesto a las salidas de depósitos gracias a un género de cliente muy concreto: los hombres de negocios tecnológicos.

«Pensamos que el peligro de una enorme salida de depósitos y las consecuentes desinversiones de bonos y emisiones de capital es bajo para los bancos de europa diversificados«, dice De Blonay. Aun de esta forma, admite que este hecho dirige la atención hacia la dinámico política monetaria y su viable encontronazo en los bancos.

«El incremento de las clases y el endurecimiento cuantitativo que suprimen liquidez del sistema de finanzas tienen la posibilidad de apretar el valor de los activos y los depósitos, alterando las construcciones de los cómputos y afectando a los capital netos por intereses, en especial en EEUU«, concluye.

Por Dani