Las familias reorientan sus ahorros hacia activos de inversión
Los hogares españoles están modificando la composición de su riqueza financiera. Un número creciente de familias reduce su exposición a los depósitos tradicionales, como los plazos fijos, y dirige sus recursos hacia los fondos de inversión, las participaciones de capital y las acciones.
En sentido contrario, los depósitos ganan relevancia dentro de las inversiones del tejido empresarial, aunque las acciones no cotizadas y otras participaciones siguen concentrando la mayor parte de sus inversiones.
Esta transformación de las carteras familiares está favoreciendo el aumento de su riqueza por la revalorización de los activos, especialmente de las participaciones de capital y los fondos de inversión. Los instrumentos financieros de los hogares crecieron en 345.000 millones de euros respecto a un año antes, hasta equivaler al 209,7% del Producto Interior Bruto (PIB).
La riqueza financiera neta alcanza los 2,813 billones
La riqueza financiera neta de las familias, calculada al restar los pasivos de los activos financieros, se situó en 2,813 billones de euros durante el segundo trimestre. Esta cifra representa el 161,8% del PIB y supone una mejora frente al promedio de los últimos trimestres, de acuerdo con el informe de cuentas financieras publicado este jueves por el Banco de España.
El endeudamiento de los hogares crece, pero baja en relación con el PIB
La riqueza de las familias no fue el único indicador que aumentó entre abril y junio. El endeudamiento de los hogares avanzó en 11.000 millones de euros, hasta alcanzar los 729.000 millones, debido a un mayor recurso a los préstamos ante una oferta más amplia de las entidades y unas mejores expectativas económicas.
Aun así, el peso de esa deuda sobre el PIB descendió al 41,9%, su nivel más bajo de este milenio. La mejora de la economía fue superior al incremento del volumen de deuda.
La deuda empresarial cae a mínimos de 25 años en proporción al PIB
La deuda de las empresas también se incrementó en el segundo trimestre de 2026, hasta los 1,077 billones de euros, frente a los 1,055 billones contabilizados en 2025. Sin embargo, en relación con el PIB, descendió al 61,9%, el nivel más bajo de los últimos 25 años.
De cara a los próximos meses, se prevé que familias y empresas recurran menos al mercado para solicitar préstamos por el encarecimiento del crédito tras las sucesivas subidas de tipos del Banco Central Europeo (BCE). La institución elevó los tipos en junio y septiembre hasta situarlos en el 2,5%.
