La postura empresarial española frente al extremismo político: ¿Una réplica del manifiesto alemán es viable?
A pesar de que las próximas elecciones europeas se avecinan, el panorama político en España parece estar lejos de replicar iniciativas similares a las que se han visto en Alemania, donde 30 grandes empresas multinacionales han impulsado un manifiesto denominado ‘Defendemos los valores’ para contrarrestar el apoyo hacia la ultraderecha. Según los empresarios españoles, la situación política en el país ibérico es diferente. En lugar de un choque de extremismos, la polarización en España se produce principalmente entre los dos grandes partidos, PSOE y PP, que compiten por la centralidad.
Entre las firmas que respaldan el manifiesto alemán se encuentran empresas conocidas como Allianz, Deutsche Bank, BMW, Siemens, Thyssenkrupp, Basf, Rober Bosch, Mercedes-Benz, RWE, Volskwagen, así como la Federación de Industrias Alemanas, la Confederación Alemana de Sindicatos y la filial alemana de Telefónica.
La postura de las empresas españolas
A pesar de que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha aplaudido la actitud de las grandes empresas alemanas e instado a las empresas españolas a defender la democracia y no dejarse arrastrar por “la ola reaccionaria”, su llamado parece no haber calado. No ha habido ninguna indicación de que esta actitud vaya a transformarse en algún tipo de pronunciamiento o manifiesto público por parte de la gran patronal CEOE o las cámaras de comercio, ni tampoco del Cercle d’Economia, un organismo que se caracteriza por su defensa del diálogo y el consenso.
Desde el punto de vista del Cercle d’Economia, la constante crispación política y la falta de un enfoque transversal en temas esenciales está llevando a muchos ciudadanos a desconectar de la política. Esta desconexión se ve agravada por el actual enfrentamiento entre el Gobierno y los representantes empresariales debido a encuentros recientes con el presidente argentino, Javier Milei, y a reformas laborales implementadas sin el consenso de la patronal.
Radicalidad de derechas y de izquierdas
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha hecho hincapié en que la organización ha defendido durante los últimos cinco años una postura contraria a la radicalidad, apostando por la moderación. Garamendi ha señalado que la radicalidad proviene tanto de la extrema derecha como de la extrema izquierda, una circunstancia que podría diferenciar el contexto político español del alemán.
En contraste con la situación en Alemania, donde el manifiesto empresarial se dirige explícitamente contra la formación de ultraderecha AfD, en España, el presidente de la CEOE no ha dudado en señalar que la radicalidad proviene tanto de la extrema derecha (donde situaría a Vox) como de la extrema izquierda (donde el empresariado tradicionalmente ubica a formaciones como Podemos y la CUP).
El presidente del Cercle, Jaume Guardiola, ha expresado su inquietud por la polarización política en España. Guardiola ha instado a los principales partidos a evitar ser arrastrados por discursos populistas y de odio, y ha pedido que se evite tanto la visión xenófoba como la extremadamente idealista en temas como la inmigración.
En defensa de la Constitución
El Instituto de la Empresa Familiar (IEF), que agrupa a alrededor de un centenar de compañías, ha defendido en repetidas ocasiones la necesidad del diálogo y de evitar la polarización. En una declaración emitida en noviembre del año pasado, el IEF salió en defensa de la Constitución, exigiendo el fin de la polarización y el frentismo político. Según el IEF, este clima político impide los consensos necesarios para implementar reformas que eviten un retroceso en el nivel de vida.
En resumen, mientras que en Alemania las grandes empresas han tomado la iniciativa para contrarrestar el auge de la ultraderecha, en España los empresarios parecen optar por una postura de moderación y diálogo, evitando involucrarse directamente en la polarización política que caracteriza al país.
