Manifestación en Berlín contra la extrema derecha, el pasado 5 de mayo.

Empresarios alemanes en defensa de los valores y contra el extremismo antes de las elecciones europeas

El empresariado alemán ha optado por una postura de firme rechazo ante los extremismos que amenazan la estabilidad económica y política de su país. A medida que se acercan las elecciones europeas, la solidaridad y la defensa de los valores democráticos se han convertido en un grito unánime de los líderes empresariales. El miedo a un posible ‘dexit’, es decir, un Brexit a la alemana, junto con la necesidad de atraer a trabajadores extranjeros para compensar el déficit de personal, están en el centro de sus preocupaciones.

Además, existe una preocupación creciente sobre la posibilidad de que los autoproclamados «patriotas» de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) sean cómplices de dos grandes enemigos comerciales: Rusia y China. Las sospechas de corrupción al servicio de Moscú o de espionaje para Pekín han estado rondando la cabeza de lista de AfD para las elecciones europeas, Maximilian Krah, y su segundo, Petr Bystron.

Alianza empresarial por los valores democráticos

Sin mencionar explícitamente a AfD, segunda fuerza en intención de voto, un grupo de 30 empresas punteras han formado una alianza bajo el lema de ‘Estamos con los valores’. El objetivo es sensibilizar a sus trabajadores para que voten a favor de las fuerzas democráticas. Entre estas empresas se encuentran Volkswagen, Bosch, Siemens, Mercedes, la compañía de ferrocarriles Deutsche Bahn y el Deutsche Bank. Juntas, estas empresas representan aproximadamente 1,7 millones de puestos de trabajo en Alemania.

«Somos una alianza en defensa del respeto, la tolerancia y la diversidad», declaró Roland Busch, presidente de Siemens. Según Christian Sewing, director de Deutsche Bank, el extremismo representa «la división» y «amenaza nuestro futuro». El empresariado alemán está cada vez más preocupado por el impacto que la inestabilidad política puede tener en la confianza de los inversores internacionales.

Este movimiento empresarial sigue a una iniciativa individual del empresario Reinhold Würth, también conocido como el ‘Rey de los Tornillos’. Würth, de 89 años, es una figura legendaria en el mundo empresarial alemán. Recientemente, instó a sus empleados a no votar por AfD, a pesar de que admite que su rechazo a este partido político puede costarle pérdidas de hasta 1,8 millones de euros en pedidos.

El miedo al ‘dexit’ y la necesidad de trabajadores extranjeros

Entre el empresariado alemán domina la preocupación por un hipotético abandono de la Unión Europea (UE). Alice Weidel, presidenta de AfD, ha asegurado que su partido impulsará un referéndum similar al que llevó al Reino Unido a abandonar el bloque comunitario.

«Nuestro éxito depende de las relaciones comerciales dentro de la UE. Estamos en contra de cualquiera que se postule contra la unidad europea y la cooperación internacional», afirmó Miguel López, presidente de Thyssenkrupp. El Instituto Alemán de Economía (IW) advierte que casi un 80% del empresariado alemán comparte esta preocupación. Según los cálculos del IW, las pérdidas económicas podrían alcanzar los 690.000 millones de euros en los cinco primeros años fuera de la UE.

Además, la industria alemana sufre la falta de personal en prácticamente todos los sectores. Se estima que Alemania necesitaría atraer a 400.000 trabajadores anuales para cubrir sus necesidades. El discurso xenófobo de AfD se convierte en un obstáculo para atraer a trabajadores extranjeros, especialmente en el este de Alemania, donde la ultraderecha es la primera fuerza en intención de voto. Las situaciones de acoso, intimidación o agresiones son un motivo de preocupación no solo para la clase política, sino también para el sector empresarial.

Por Daniel