La Unión Europea (UE) ha dado un paso significativo hacia un futuro más verde y saludable con un ambicioso pacto para reducir drásticamente las emisiones atmosféricas en la primera fase y eliminarlas por completo dentro de 26 años. Este acuerdo provisional fue alcanzado el martes por la presidencia belga del Consejo de la Unión Europea y los negociadores del Parlamento Europeo, quienes tienen como objetivo eliminar completamente la contaminación atmosférica en la UE para 2050.
La nueva ley, que se implementará después de su adopción formal por el Consejo y la Eurocámara, establece estándares de calidad del aire más estrictos a seguir por todos los Estados miembros. Además, favorece el acceso a la Justicia y el derecho a indemnización para los ciudadanos afectados por la contaminación, que se ha asociado con aproximadamente 300,000 muertes prematuras al año en la UE.
«Las nuevas normas mejorarán drásticamente la calidad del aire que respiramos y nos ayudarán a abordar eficazmente la contaminación atmosférica, reduciendo así las muertes prematuras y los riesgos para la salud», afirmó Alain Maron, ministro del Gobierno de la Región de Bruselas-Capital y responsable de cambio climático.
El eurodiputado español Javi López, negociador en representación de la Eurocámara, destacó que la futura norma garantiza «un futuro más limpio y saludable para todos los europeos«, al actualizar normas anticuadas que llevaban vigentes entre 15 y 20 años.
Para 2030, los límites y objetivos para varios contaminantes, incluidas las partículas finas (PM2,5, PM10), NO2 (dióxido de nitrógeno) y SO2 (dióxido de azufre), serán más estrictos en comparación con las normas actuales. Para los dos contaminantes de mayor impacto en la salud humana, PM2,5 y NO2, los valores límite anuales se reducirán a más de la mitad. También se incrementará el número de puntos de muestreo de la calidad del aire en las ciudades.
Las normas de calidad del aire se revisarán antes del 31 de diciembre de 2030 y, a partir de entonces, al menos cada cinco años. Sin embargo, los Estados miembros podrán solicitar que el plazo de 2030 se posponga hasta diez años, si se cumplen condiciones específicas.
Además de los planes de calidad del aire, necesarios para aquellos países de la UE que superen los límites, todos los Estados miembros tendrán que crear hojas de ruta de calidad del aire antes del 31 de diciembre de 2028 que establezcan medidas a corto y largo plazo para cumplir con los nuevos valores límite para 2030.
De igual manera, los índices de calidad del aire, actualmente fragmentados en toda la UE, serán comparables, claros y estarán disponibles al público. Proporcionarán información sobre los síntomas asociados con los picos de contaminación del aire y los riesgos para la salud asociados con cada contaminante, incluyendo información adaptada a grupos vulnerables como niños, ancianos o enfermos.
Por último, los ciudadanos afectados y las ONG ambientalistas y de salud pública tendrán acceso justo, oportuno y no prohibitivamente costoso a la Justicia para impugnar la implementación de esta nueva normativa en los Estados miembros. También tendrán derecho a una indemnización cuando su salud haya sido dañada por la violación de las nuevas normas nacionales, que podrán establecer sanciones a quienes infrinjan la ley.
