Agua, hidratos y sal: las tres claves del corte de peso en las Artes Marciales Mixtas

La aparición de la figura de Ilia Topuria en la escena de los deportes de contacto ha revolucionado el panorama español en este campo. Esta nueva popularidad ha puesto de manifiesto algunas de las particularidades más llamativas de este tipo de deportes, una de las cuales es el corte de peso. Este fenómeno, poco conocido entre los no practicantes, ha sido objeto de debate y sorpresa para muchos.

En una entrevista previa al combate por el título mundial de peso pluma de la UFC, Topuria reveló que se encontraba ocho kilos por encima del peso pactado, una situación que, lejos de ser un problema, es bastante común en este tipo de competiciones. Esta afirmación sorprendió a muchos ajenos a los deportes de contacto, quienes no comprendían cómo un deportista podría perder tanto peso en tan poco tiempo.

El corte de peso en los deportes de contacto, lejos de ser una mera pérdida de peso, es un proceso calculado y cuidadosamente supervisado por profesionales. Esta práctica, que ha sido parte del show de las Artes Marciales Mixtas (MMA) durante años, implica una serie de estrategias empleadas por los peleadores para ganar envergadura y potencia de golpeo frente a su rival.

Más allá del espectáculo, el corte de peso supone un proceso que no solo implica un déficit calórico, sino también una deshidratación significativa. Esta práctica requiere una supervisión profesional rigurosa debido a los posibles efectos adversos que puede tener si no se realiza correctamente.

Según David Rojas, nutricionista deportivo especialista en cortes de peso, el corte óptimo es del 5 o 6% del peso corporal, aunque esto puede variar dependiendo de la musculatura de cada persona. Este proceso puede afectar a la presión arterial y al funcionamiento de las glándulas suprarrenales y los riñones.

La semana previa a la pelea, conocida como ‘Fight Week’, es crucial para el proceso de corte de peso. Durante esta fase, se realizan ajustes en la dieta del peleador para reducir el peso de forma natural. Esto se logra mediante un déficit calórico que se va ajustando a lo largo de la semana.

Unos seis días antes del pesaje, empieza la fase de deshidratación. Durante esta etapa, se reduce el consumo de hidratos de carbono y se aumenta la ingesta de agua para engañar al cuerpo y evitar que libere hormonas antidiuréticas.

En el tercer día, se corta el sodio, lo que provoca una disminución en la capacidad del cuerpo para retener agua. El cuarto día, se realiza cardio tapado y entrenamientos suaves para vaciar el cuerpo y sudar el máximo posible.

La última fase de este proceso es la rehidratación, que tiene lugar tras el pesaje. El objetivo es restaurar la permeabilidad intestinal para que los nutrientes puedan ser absorbidos por el cuerpo.

Los cortes de peso deben ser menos agresivos en el caso de las mujeres, debido a los efectos adversos que pueden tener en el sistema hormonal. Sin una supervisión adecuada, estos procesos pueden causar amenorreas (falta de regla) y, en casos extremos, menopausia a temprana edad.

El corte de peso es una práctica que, a pesar de sus riesgos, se mantiene por tradición en los deportes de contacto. Sin embargo, es importante recordar que debe ser supervisado por profesionales para garantizar la salud y bienestar de los deportistas.