El mundo natural está lleno de maravillas que a menudo pasamos por alto. Tomemos, por ejemplo, el fascinante ciclo de vida del salmon. Estos peces asombrosos nacen en ríos de agua dulce, luego migran al vasto océano para crecer, y finalmente regresan a los mismos ríos para reproducirse y finalizar su vida. Sin embargo, el ciclo de vida de estos espléndidos seres vivientes se ve amenazado por la existencia de presas, muchas de las cuales se utilizan para alimentar centrales hidroeléctricas.
Se sospecha que estas centrales hidroeléctricas actúan como trampas mortales para los peces, con turbinas y canales que representan un peligro mortal. Sin embargo, hay una escasez de datos sobre cuántos peces mueren cada año debido a estas estructuras. Resulta que los salmones a menudo entran en estos canales que desvían el agua de los ríos para generar electricidad, sin conocer el riesgo que corren.
Para comprender el impacto de las presas y las centrales hidroeléctricas en la vida de los salmones, el proyecto Life Kantauribai, financiado con fondos europeos, ha implementado una solución tecnológica innovadora. Han desplegado un dispositivo en los ríos Urumea y Bidasoa que permite rastrear la migración de aproximadamente 3,000 esguines de salmón. Estos peces fueron criados en piscifactorías y luego liberados después de ser marcados con chips de identificación.
El objetivo de este proyecto es entender cuántos salmones intentarán superar las presas y cuántos se adentrarán en los canales y llegarán a las centrales hidroeléctricas, donde corren el riesgo de morir por las cuchillas de las turbinas. Colin Bouchard, científico de Scimabio y líder del estudio, explicó este objetivo a la agencia de noticias EFE.
Para mejorar la recopilación de datos, el proyecto Life Kantauribai está utilizando una combinación de dos tecnologías: Identificación por Radiofrecuencia (RFID) e identificación por sonido. La tecnología RFID es la misma que se utiliza para identificar a perros y gatos en las clínicas veterinarias, y también para rastrear productos en cadenas de tiendas de ropa como Zara.
Cuando los peces llegan a las presas equipadas con antenas RFID, uno de los chips permite a los investigadores saber si los peces entran en el canal o si logran superar la presa. Además, siete hidrófonos (micrófonos subacuáticos) colocados en diferentes puntos más allá de las presas revelarán si los peces han logrado llegar hasta ellas gracias al otro chip de sonido.
Los datos recogidos serán utilizados para desarrollar un modelo estadístico en colaboración con Inrae. Este modelo permitirá estimar la probabilidad de que los peces entren en el canal, así como la probabilidad de que sobrevivan o mueran en él. Esto proporcionará una estimación de la mortalidad asociada a las centrales hidroeléctricas, lo cual es un aspecto muy novedoso del estudio, según Bouchard.
El proyecto Life Kantauribai también está interesado en el viaje de regreso de los salmones al río. Para esto, han instalado cámaras acuáticas en dos escalas (pasos para peces en presas) que permitirán identificar la especie de cada pez que pasa, la dirección que toma y su tamaño. Josu Elso, especialista en gestión piscícola de Gestión Ambiental de Navarra (GAN), señaló la importancia de esta información para la gestión de las poblaciones de peces.
Los datos disponibles indican que la especie de salmón está en declive en toda su área de distribución, especialmente en la región Cantábrica. El cambio climático es uno de los principales problemas a los que se enfrenta el salmón, con efectos especialmente notables en los límites de su distribución, como es el caso de la Península Ibérica.
A medida que el agua disminuye en cantidad y aumenta en temperatura debido al cambio climático, es crucial que los salmones puedan moverse rápidamente a áreas más frescas. Por lo tanto, es esencial minimizar los obstáculos en su camino, como las presas y las centrales hidroeléctricas.
La población general debe ser consciente de que la energía hidroeléctrica no es tan «verde» como a menudo se proclama. Estas estructuras tienen un impacto significativo tanto en los animales como en los propios ríos. La derivación del agua de los ríos a las centrales hidroeléctricas puede dejar grandes tramos de río con mucho menos agua de la que debería, lo que tiene un impacto directo en la fauna piscícola y otras especies, como el desmán, que está en peligro crítico de extinción y requiere ríos con suficiente agua y rápidos para sobrevivir.
En resumen, el proyecto Life Kantauribai está realizando un trabajo vital para entender y mitigar el impacto de las presas y las centrales hidroeléctricas en la vida y el ciclo de vida de los salmones. A través de su innovador uso de tecnologías de rastreo y su compromiso con la recopilación de datos, este proyecto está ayudando a proteger a estos peces increíbles y a preservar la rica biodiversidad de nuestros ríos. Solo a través de la comprensión y la acción podemos esperar proteger a estos peces y a muchas otras especies de los efectos nocivos de nuestras propias actividades humanas.
