La SEMG alerta sobre el auge de estas 'nuevas' sustancias de abuso en España

Alarmante aumento en el consumo de nuevas drogas sintéticas en España, advierte la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia

La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) ha expresado su creciente preocupación por el auge y consumo de nuevas sustancias psicoactivas y drogas sintéticas en España. El karkubi, la mefe, GHB/GBL, la metanfetamina, las catinonas, y la psilocibina son solo algunas de las drogas que están emergiendo en el país.

El doctor Antonio Torres, responsable del Grupo de Trabajo de Salud Mental de la SEMG, y el doctor Rafael Castro, miembro del Grupo y médico de Atención Primaria, han llamado la atención sobre el hecho de que, en muchas ocasiones, la composición de estas drogas es desconocida por los médicos. Como resultado, los posibles efectos adversos que estas sustancias pueden tener en la salud son también inciertos, un problema que se agrava cuando se tiene en cuenta que un número creciente de jóvenes son los consumidores de estas sustancias.

La rápida evolución de estas sustancias y los riesgos que conllevan son factores que añaden más preocupación a este problema. Los expertos han instado a los consumidores a moderar su uso o, al menos, a conocer su composición y las consecuencias de las prácticas asociadas a su consumo. Entre estos riesgos, señalan el aumento de infecciones de transmisión sexual.

El «cóctel tremendo» del Karkubi

El karkubi es una droga alucinógena que ha emergido en las calles de Marruecos y está ganando presencia en distintas partes de España. Esta droga es una mezcla de hachís con clonazepam o fenobarbital, medicamentos que están disponibles en las farmacias. El resultado puede adoptar distintos formatos, desde pastillas hasta esnifado con pegamento, y produce efectos inmediatos a nivel neuronal.

La droga puede provocar alucinaciones, amnesia y un aumento de la agresividad. Es conocida popularmente con nombres como ‘cartucho’, ‘Guadalupe’, ‘recarga’ o ‘ampolla roja’. A menudo, las bandas organizadas obtienen la droga a través de recetas ilegales, y su precio es de aproximadamente 3 euros por dosis, lo que le ha valido el apodo de «droga de los pobres».

Fernando Alonso, presidente de la Federación Galega contra el Narcotráfico, ha destacado que las mafias encuentran facilidades para diseñar una sustancia que utiliza medicamentos que pueden ser recetados a los adictos para ayudarlos en su proceso de reinserción. «Se han dado casos de consumidores que venden sus recetas de ansiolíticos a cambio de una dosis o de dinero», afirma Alonso.

Catinonas o la ‘cocaína africana’

Las catinonas, también conocidas como ‘cocaína africana’, son otro tipo de estimulante que está ganando popularidad entre la juventud. Esta droga es similar a la anfetamina y se deriva de un arbusto cultivado en el este de África y la península arábiga, el Catha edulis (khat). Sin embargo, sus derivados pueden ser extremadamente peligrosos. Se han reportado casos de paranoia extrema, tendencias suicidas y un impulso incontrolable de morder. Además, puede causar taquicardia, edema cerebral, colapso respiratorio, infarto de miocardio e incluso la muerte.

Drogas del Chemsex: mefe y GHB

La SEMG también ha destacado el crecimiento en el consumo de las drogas utilizadas para el Chemsex, una práctica que implica el consumo de estupefacientes para intensificar o facilitar la actividad sexual. Entre estas drogas se encuentra la mefedrona (mefe), GHB/GBL (G) y la metanfetamina.

Psilocibina y el peligro de su uso sin supervisión

La psilocibina es una sustancia presente en los hongos alucinógenos de las regiones tropicales y subtropicales de Sudamérica. Aunque bajo control clínico se han estudiado sus efectos en la lucha contra la depresión, la ansiedad o las adicciones, su uso sin supervisión profesional puede ser peligroso.

El abuso de las ‘nuevas benzodiacepinas’

Los médicos también han advertido sobre el abuso de las ‘nuevas benzodiacepinas’ que se venden de contrabando y por internet. En los últimos 10 años, la venta de ansiolíticos y antidepresivos en farmacias se ha incrementado un 30%, y las benzodiacepinas son, después del alcohol y el tabaco, la sustancia con mayor consumo adictivo en España.

Ante este panorama, los profesionales sanitarios instan a la urgencia de intensificar los controles y sistemas de vigilancia sanitarios para frenar el auge de estas sustancias, especialmente las que circulan por internet. «En ocasiones se va por detrás de la realidad», advierten.